En lo que arrumbaban sus pasos al templo de Jano Quirino el flamen y
Kôs, êste quêdase impresionado al ver una persona con un capacete puesto
y portando una antorcha apagada. Despiêrtasele entonces la curiosidad por
saber sobre las dos cosas, y con el objetivo de saciar râpido su interês y de
conocimiento acude al medio mâs raudo de obtener informaciôn, o sea, el
de hacer preguntas.
----Flamen, sabe usted por quê ese señor tiene en su cabeza un capacete y
lleva una antorcha que no estâ encendida?
----De cuâl señor tû hablas, Kôs?
----De aquêl, mire, el que estâ parado y mirando al cielo o a las nubes.
----Ah, êse es el cinciunatus, el ûnico que existe en Bedriaco.
----El cinciu quê?
----Cin-ciu-na-tus, Kôs, que significa en latîn "de cabellera larga". Mas lo
que sî me extraña sabes quê es?
----Quê, flamen, quê?
----Que tenga el capacete puesto y agarre una antorcha apagada.
----Si a usted le extraña quê podrîa decirle yo.
----Pero, a ver, te explico algo. La palabra antorcha, y en la edad media, te-
nîa el significado de "el sentimiento de amor sin lîmites", y la frase: "portar
una antorcha", interpretâbase en lengua inglesa no formal como "enamorar-
se o estar por alguien loco". Respecto al capacete, y si no me equivoco, no
es otro que el orci galea o capacete de Plutôn.
----Señor, estâ usted enamorado de alguien?---pregunta Kôs en voz alta.
----Kôs, que me prometiste que te portarîas bien---dice el flamen.
Sin dilaciôn el cinciunatus escucha la pregunta y, acercândose un poco,
deja saber dando una apabullante respuesta:
----No, infante, no estoy enamorado, jamâs me enamorarîa, que enamorar-
se es el gran fallo (o el engaño) en el que caen las criaturas mâs dêbiles.
----Cinciunatus, no se habrâ usted aliado con el diantre?---pregunta el fla-
men.
----Lôgico que usted haga tal pregunta, flamen, pero le respondo que yo
no creo ni en tonterîas ni en montadas conveniencias metafîsicas fuera de
un alcance racional.
----Yo, como flamen, no estoy en este mundo para entrar ni en discusiones
ni en refutaciones, sino mâs bien para dar la absoluciôn, Entiende lo que
quise decirle?
----Lo entiendo, mas ella no me hace falta, que yo nacî sin cadenas, sin y
creencia en banalidades o intereses concretos para lograr un fin.
----Bueno, señor, y por quê usted lleva un capacete puesto? Quê, protege
su cabeza del Sol?---indaga Kôs.
----No la protejo sino la adorno.
----Es el capacete de Plutôn?
----Es parecido, que si fuese el de êl, verdaderamente êse, ustedes no me
hubieran podido ver.
----Cômo?
----Ah, entonces no es el real orci galea?---pregunta el flamen.
----Flamen, no!!, no lo es, por lo que como tal necesita de un trabajo de y
magia para darle el poder de la invisibilidad.
----Verdad señor, verdad que eso puede ser?---pregunta Kôs.
----Dime infante, cuâl es tu nombre?---pregunta el cinciunatus tocândole
la testa a Kôs.
----Me llamo Kôsmythos, pero me dicen Kôs.
----No me digas que tû eres el hijo de Kosmithôs y nieto de Kosmos?
----Exacto, señor, êse soy yo!! Y usted conoce a mi padre y a mi abuelo?
----Claro!!, pero mâs a tu abuelo que a tu padre. Tû seguro has oido a ês-
tos hablar del mago hiperôsmico, no?
----Que yo recuerde sôlo a Dido he oîdo mencionarlo. Por quê la pregun-
ta?
----Porque a Manes de Nicôpolis sî que lo conozco bien por haber sido y
mi vecino hace ya una gran cantidad de años; la ûltima vez que lo visitê
fue hace siete años.
----Bueno, cinciunatus, que nos tenemos que ir. Vaya usted con...
----Flamen, para no serle desagradable, mejor nos despedimos sin tanta
parafernalia o decoraciôn: adiôs!!
----Adiôs, señor, adiôs!!
----Adiôs, Kôs.
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