Sonntag, 15. Januar 2023

1086, 27

        Por cierto ardor teolôgico y por mor de lo barruntado por Dido sobre

la tribu germânica, saca a puesto el flamen una pincelada del înclito Juve-

nal que cuasi pudiera ser una parresia:

      Sed iam serpentum maios concordia, parcit cognatis maculis similes

      feras

      Al escucharla Dido como que siente un espeluznamiento general, y al

que ûnese una estupefacciôn como nunca antes padecida, tenida en su in-

terior atravesando los intersticios con velocidad de flecha, ocasionândole

un temblor de los ôrganos mas que de tal guisa efîmero. Êsta fue la razôn

de hacerle una signal al cibiosactes para que trajêrale sobre el pucho una

botella de conditum paradoxum, amên que un racimo de uvas frescas, pe-

dido que ipso facto fue cumplido es cuestiones de segundos.

----Majestad, como que en su semblante hay una perplejidad que yo no y

habîa visto jamâs. Quê, yo soy el culpable por lo que acabo (de)cir?

---Usted es el ûnico responsable de lo que sucede en mi cuerpo, de lo que

pasa en êste acopas---responde Dido y tomândose la primera copa.

---Lamento ser el responsable yo, pero espero que sepa que mi intenciôn

no fue causarle algo asî, una pejiguera de improviso. Yo sôlo quise...

----Flamen, mire, aquî tiene una copa, llênela y brindemos por cualquier

cosa que nos favorezca, que sea bonita, que por su relevancia eternamen-

te signifique.

 

     Y en lo que elevan las copas para brindar, movimiento de brazos ralen-

tizado por cuestiones de una vieja costumbre entre ellos, propio de los epî-

gonos de Baco que demoran el alzamiento de la crâtera una vez comenza-

da la fiesta, llega Kosmos y sin dilaciôn pregunta:

----Flamen, quiên es la serpiente y quiên la alimaña?

----Vaya escucha la tuya; jamâs se debilita; es siempre la misma.

----Y dônde tû estabas que oîste lo que dijo el flamen?---pregunta Dido.

----Al penetrar por la puerta me llegô la resonancia---.responde Kosmos y

rascândose la oreja derecha.

----Y Ateriana no estaba contigo?

----Se fue corriendo al cuarto de su madre; la traje sana y salva.

----Kosmos, me parece que eres buen abuelo---suelta el flamen.

----Y risas de Kosmos.

----Y dime Kosmos: de quiên es la frase que dije?

----Câspita flamen!!, del senecto Juvenal y se puede leer en Sâtiras.

----El dîa que su hijo se equivoque vamos a tener que brindar dos veces,

Dido.

----Bueno, flamen, que ya usted lo conoce, y no es que no pueda equivo-

carse, sino que es muy raro que se equivoque, lo que nada tiene que ver

con la perfecciôn sino con la nemôsine.

---En la horizontal que conduce al puerto nos encontramos el didâscalos

y yo con una interesante criatura.

----De cuâl criatura se trata, Kosmos?---pregunta Dido.

----De Macco, el venerabilis Inceptor.

----Venerabilis Inceptor? Rato que no escuchaba esa categorîa----deja el

flamen saber.

----Allende que no es muy comûn en estos tiempos, si es que aûn existe.

----Sigue existiendo, Kosmos, lo que es eso: no muy comûn.

----Y cuâl relaciôn hay entre ustedes?---indaga Dido.

----Vino a Bedriaco por su interês en los cursos gratis en la Kosmona, y

ya se fue porque sôlo de tiempo tenîa una hora.

----Y adônde se fue?

----A la ciudad del ocio a visitar a su novia.

----Y cursos gratis en la Kosmona, Kosmos, desde cuândo?

----Es una idea nueva que saliô de Temîganes de Alejandrîa.

----Y de quê son los cursos?---pregunta el flamen.

----Aûn no estâ decidido cuâles serân.

----Ah, Kôs, por dônde estabas, que desde ayer no te veîa?---pregunta Di-

do.

----Castigado en el cuarto, de penitencia.

----De penitencia, Kôs? Desde cuando tu madre y tu padre son de ponerte 

en penitencia?

----Peni de pena---suelta Kosmos.

----Y tencia, Kosmos?---fisga Dido.

----Dêdicate al estudio!!---afirma Kosmos y riendo.

----Abuelo, salimos a pasear?---pregunta Kôs.

---Por el oro de las retamas y la pûrpura de los brezos!!, que cuasi que lle-

go de un paseo con Ateriana.

----Entonces eso es un no, no?

----Kôs, que ya soy abuelo y la resistencia no es la misma.

----A ver, quieres ir al templo de Jano Quirino, que nunca has estado ahî?

----Sî, flamen, sî!!, quiero ir---responde Kôs.

----Pero tienes que prometerme que te portarâs bien, que no vas a hacer y

ninguna de las tuyas.

----Se lo prometo, flamen, prometido estâ.

---De acuerdo. Ve entonces a decirle a tu madre que te vas conmigo, que

te dê el beneplâcito.

----El quê? Bueno, voy a que me dê eso.

----Y risa de los presentes.

----Flamen, y usted cree que le guste el ambiente del templo?

----Dido, eso es algo que no sê, ya se sabrâ cuando estê adentro.

----Y flamen, tiene usted bien escondida la inveterada arma de artillerîa?

----Kosmos, la ballesta estâ fuera totalmente del alcance de la vista.

----Kôs salîô tan intrêpido como su padre---dice Dido.

----Y su padre tan intrêpido como yo?

----Kosmos, tu hijo te sobrepasa en intrepidez---dice el flamen.

----Querîa comprobar si ustedes conocen bien a mi hijo.

----Quê, Kosmos, nos estâs fastidiando?

----Que si no, Dido?---dice el flamen.

----Nôtase que conocen bien al padre!!---afirma Kosmos.

----Y risas del flamen y de Dido.

----Ya estoy aquî, mi madre me dio eso.

----Kôs, el beneplâcito---recuerda Dido.

----Eso mismo!! Nos vamos, flamen?

----Dêjame, Kôs, terminar con la copa.

----Con la copa, o con el vino que hay en ella?

----Mejor no te respondo, Kosmos, mejor que no.

----Kosmos y sus eternos fastidios!!---afirma Dido.

----Êsa es la res, êsa!!

----Majestad, desea usted algo mâs?---pregunta el cibiosactes.

----De momento mâs nada, que ya me siento aliviada del espeluzna-

miento y de la estupefacciôn, asî que puede retirarse.

----A su edicto, majestad, a su edicto.

----Kosmos, y tû quê vas a hacer?---pregunta Dido.

----Tirarme un rato para alcanzar solaz en los pulvinares.

----Se nota que ya eres abuelo, que las edades te cansan.

----Câspita, que si me repites eso te buscarâs una parrafada.

----Pues mutismo en mi boca, que no estoy para discursos largos.

----Bueno, kôs, vamos, que ya terminê con el vino de la copa.

----Vamos, flamen, vamos!!

----Y adiôs a los dos---dice el flamen.

----Hasta la prôxima, flamen---dice Dido.

----Hasta êsta, flamen, hasta êsta!!---afirma Kosmos.












































































    

Keine Kommentare:

Kommentar veröffentlichen

199

         Terencio, el ônoma del cartero que dejaba las correspondencias en cada buzôn de mi edificio, fue el motivo de que acordârame en la ...