Freitag, 4. März 2022

La cazuela de Vitelio (955)

       Mas si de una cosa no percatôse Sunev,  por ocurrir en un periquete y realiza-

do con suma pericia, fue del hurto de Kosmithôs del poema escrito por el vate an-

tes de salir del cuarto. Sabîa muchitanto bien Kosmithôs, que en el kairôs que por

un programa desconocido jamâs es el mismo, y en el que es precaria la captaciôn

rauda de la vista por estar la testa desconcentrada por cuestiones de discusiôn, co-

mo por paradigma la que recientemente tuvieron êl y Sunev, que el robo resulta y

mâs fâcil y sin engendrar la sospecha de que pudiera suceder, y menos en este ca-

so en que Sunev no estaba en condiciones de tener ninguna por haber estado y de

jeta, y como tal poseîda o dominada por una pudiencia cromañona, la que de pre-

ponderar por cierto y determinado tiempo pudiera conducir a la iracundia.

       Simultâneamente llegaba a puesto, a colocaciôn en la Kosmona, y por la par-

te del didâscalos filosôfico, la conformidad por una expresiôn extraîda de "El bu-

llicio en el silencio" y acabada de leer: Dina marca. Habrîa entonces que ver, que

tanto por aprobaciôn como por aceptaciôn la expresiôn quedarîa irrefutable, libre

de rechazos o de oponencias cuantiosas, sin la obligaciôn concisa de entrar en li-

za por el lanzamiento semântico de mûltiples argumentos, algo que por ethôs no

pasaba en la instituciôn, a no ser (que) como rareza que a su vez es poco posible

o coruscante.

       Inmediatamente Kosmos explica; dilucîdale a los contertulios que tanto Di-

na como Scarnia eran las mejores amigas de Sabinsqui, allende que amantes de

la noche y seguidoras de los actores trâgicos; explicita el porquê de Dina marca,

un dejar claro que contiene dos cosas: la primera, que es una expresiôn inventa-

da por Sabinsqui; la segunda, que a Dina gustâbale marcar todo lo que parecîale

deleitoso, parecer que no era poco porque siempre estaba marcando.

----Kosmos, como que faranduleras las amigas de Sabinsqui, no?

----Êsa es la res, Asonis, êsa!!

----Sabes una cosa, Kosmos?

----Amplifîquela, Temîganes, amplifîquela!!

----Que a mî me parece que a ese Sabinsqui nunca le faltaron las caricias de ca-

tegorîa pegajosas...

----Câspita, Temîganes!!, puede usted dilucidar quê es una caricia pegajosa?

----Verdad, Kosmos, que tû no sabes quê es una caricia asî, no me digas? Mejor

dime que me estâs cogiendo para tus cosas.

----Y risas de Kosmos.

----Lâstima que yo no tuve caricias como êsas---anuncia el didâscalos filosôfico.

----Entonces usted no tuvo amigas, didâscalos?---fisga Temîganes de Alejandrîa.

----Pregunta usted, Temîganes, como resultado de entender taxativamente...

----Y quê pasa con eso, didâscalos?

----Que su interês no es conocer el motivo, el porquê (lôgico-ontolôgico) y que

fundamenta las proposiciones contenidas en cada opiniôn recta...

----No le ponga dificultad a una cosa tan sencilla.

----Por el oro de las retamas y la pûrpura de los brezos!!, el Aitîas logismoî.

----Eureka, Kosmos!!, diste en el blanco---dice el didâscalos filosôfico.


      Acopas llega Kosmithôs y, como un tiro de flecha en un salôn vasto, suelta 

su pregunta clâsica y hecha a Kosmos: 

----Cômo, quê tû has dicho?

----Precisa a quê te refieres, porque si trâtase del decir ya he dicho mâs de una 

cosa.

----Si acabo de llegar se supone que de lo que tû dijiste lo que escuchar pude y

mâs es lo ûltimo por ti dicho, no?

----Aitîas logismoî, Kosmithôs.

----Usted como siempre tan amable, didâscalos, gracias!!

----Ni que yo fuera un kûon para ser descortês o mal educado con los mancebos.

----Kosmos, un kûon seguidor fiel de la physis y liberado del nomos?

----Ataraxia que engendra verborrea circunspecta, aunque en lo atinente a la su-

ya ya viêneseme un motivo de risa.

----Tras la katalêpsis, despuês o seguido a êsta, mi risa es serîa.

----Iaco, oh Iaco!!

----Ese refrân ya lo conozco---dice Kosmithôs mirando a Kosmos.

----Lo conoces por repeticiôn?---pregunta el didâscalos filosôfico.

----Usted pregunta lo que sabe, didâscalos?

----Como que supiste hacer bien la pregunta: aplausos!!---afirma Kosmos.

----Vate, mira lo que traigo conmigo---dice Kosmithôs.

----Y si lo traes pudiera ser con otro?

----Aquî ya todos estân contagiado de una burla eufemîstica.

----Contagiados de una burla eufemîstica, muy bien kosmithôs, muy bien.

----Si usted lo reconoce, didâscalos, se lo agradezco.

----A ver, Kosmithôs, quê es lo que traes contigo?---pregunta el vate.

----Aquî estâ, lêelo.

     

       bien sabe la mano que desbârrase atractiva,

       la que entre dadorîa de noche y posibilidad de un encuentro

       proporciona la conexiôn existente entre dos sujetos.


-----Y de dônde tû lo sacaste?, algo que escribî hace ya bastante tiempo?

-----Se lo robê a Sunev.

-----Y por quê hiciste eso?

-----Porque yo entre al cuarto y....

----Deja la dilucidaciôn para mâs tarde, para despuês, y ven acâ que tengo que

hablar contigo---dice Kosmos.

----Que tû tienes que hablar conmigo, en serio?

----Esta vez sî que es en serio, ya serâ de risa la que sigue, la otra.







 























 
























Keine Kommentare:

Kommentar veröffentlichen

199

         Terencio, el ônoma del cartero que dejaba las correspondencias en cada buzôn de mi edificio, fue el motivo de que acordârame en la ...