Percatândose de que Sunev no podîa tranquilizarlo, hacîasele difîcil menguar
la potencia del llanto de Kôsmythos, kosmithôs carga a su hijo y, como solvento
contra su llanto, le da el crôtalo para que entreteniêrase. Este inesperado acto de
Kosmithôs dejô un tanto atônita a Sunev, aunque sin darle pâbulo de que formu-
lârese la pregunta: y por quê Kosmithôs ahora se hace el progenitor ejemplar en
la instituciôn, sin en privado ni tan siquiera hâcele mohînes a su hijo?, asombro
que fue desapareciendo con la dilucidaciôn de lo sucedido recientemente en Al-
bula, explicaciôn pedida por el didâscalos filosôfico. A raîz de terminada tal ex-
plicaciôn, la que de facto ni fue muy larga ni demasiado corta, amên que exenta
de conspicuos detalles, viose en la necesidad apremiante de amplificar la exacta
o tempestiva verba la misma criatura que pidiô la dilucidaciôn, mas sucediô que
fue imposible de que sacârala a puesto, a colocaciôn, no siendo el motivo o el y
porquê otro que el de la llegada a la Kosmona del cazador, a su vez que barrun-
tando sobre la mordedura del reptil ofidio al saltimbanqui.
----Por el oro de las retamas y la pûrpura de los brezos!!, saltimbanquis aquî en
Bedriaco?, totalmente una novedad---dice Kosmos.
----Y con esta lluvia!! Cômo es posible que no resbalen en la cuerda?
----Perrasiestes, cuestiones del oficio, de prâctica y de experiencia...
----Y eso que no me dijiste cenutrio, Kosmos?
----Ya sobrarân las veces para volvêrtelo a decir.
----Otra serpiente de nuevo en Bedriaco?---pregunta Kosmithôs a su vez que de-
jando a Kôsmythos gateando en el piso y jugando con el crôtalo.
----Pero cômo se te ocurre dejar a tu hijo en el suelo?---pregunta Sunev.
----Y acaso tû no lo dejaste que ludicara en la tierra, que es peor?
----A ver, dâmelo acâ, que la tierra de palacio estâ mâs limpia que el suelo de y
esta instituciôn. Es mâs, regreso a palacio, donde hay menos estrêpito. Adiôs a
todos---dice Sunev volviendo a cargar a Kôsmithos y quitândole el crôtalo.
----Gracias por la dilucidaciôn, Sunev, efjaristô!!--- afirma el didâscalos filosô-
fico.
----Otra serpiente, acaso hubo otra alguna vez aquî en Bedriaco?
----Asî es, Asonis, y yo mismo me ocupê de matarla---responde el cazador.
----La muerte de Lolia Paulina fue por asfixia por un apretôn---revela Kosmos.
----Esa serpiente la matô?
----No exactamente, sino un retoño de ella el en salôn de los cristales...
----Retoño que saliô de uno de los huevos.
----Câspita!!, y de dônde si no?---pregunta Kosmos.
----No empieces a fastidiarme.
----Pero si dejô huevos, cômo es que sôlo hubo un retoño?
----Buena pregunta, Asonis, nôtase que estâ concentrado, que pone atenciôn.
----Pero eso no responde a la pregunta que hice, Kosmos.
----La siguiente es la respuesta: los demâs huevos fueron quemados por mi ma-
dre.
----Y por quê uno no?
----Porque uno solo fue robado de la cesta donde estaban todos para ser quema-
dos...
----Robado, por quiên?
----Por el difunto eunuco Posides.
----Y por quê lo robô?
----Por cuestiones de creencia ôntica.
----Y si estaban en una cesta, cômo el eunuco Posides llegô a ellos?
----Porque Lolia Paulina le dio trabajo aquî en palacio.
----Quê tipo de trabajo?
----Responsable de atender los helechos gigantes que estaban en el salôn de y
los cristales.
----Y por quê ahî y no al aire libre?
----No al raso por decisiôn de Lolia Paulina.
----Como que se adueñaron de la mayêutica ustedes solos--suelta el didâscalos
filosôfico.
----Al parecer êsa es la res, êsa!!----afirma Kosmos.
----Ya veo, percibo, noto que no les interesa mucho lo sucedido al saltimbanqui.
----Cazador, aunque usted no lo capte, aquî todo funciona correlativamente, una
cosa es consecutiva de otra, a partir de una suceden todas las demâs, por algûn y
lado a la cosa sacâmosle provecho, etc.
----Te acuerdas de lo que pasô en el herbazal, Kosmithôs?---pregunta el cazador.
----Cômo olvidarme de la caza del tejôn, de su testa que pasô despuês a ceremo-
nia.
----De eso mismo me acordê al atravesar el herbazal con el cuadrûpedo, hace po-
co.
----Entonces, cazador, serâ el corpus del reptil ofidio blanco de sus flechas, cen-
tro de su punterîa con el arco?---pregunta el tîo de Kosmos.
----Me temo que sî!! Y dîganme: ya estâ enterados de los sucedido en Albula?
----Por la lengua de Sunev ya estamos barruntados--- responde el didâscalos fi-
losôfico.
----Voy a extrañar a Meli---acentûa Kosmithôs.
----Meli melosa, su dulzura ya no es contagiosa----pincela Kosmos.
----Y sabe usted, cazador, algo del cocinero, cômo ha reaccionado?
----Estuve en palacio, mas de êl no sê nada.
----Un jâculo saca a otro!!---afirma Kosmos.
----No era el clavo?
----Didâscalos, que el cambio del ônoma propio de algo no altera el agujero..
----Como que este aforismo es nuevo, no?
----Viejo imposible, porque entonces ya no existiera ni el agujero.
----Y risas del didâscalos filosôfico.
----Cazador, y de dônde usted conoce al que alquilôle el bote, porque que yo
sepa nunca usted de êl hablôme?
----Kosmos, de los tiempos que fui taumaturgo y me ocupaba de la disciplina
del navîo, pero de esto êl no se acuerda ni yo se lo recordê, ni cuando el bote
le alquilê ni ahora que me lo acabo de encontrar.
----Y desde cuândo taumaturgo es un oficio?---indaga Temîganes de Alejandrîa.
----Yo no he dicho que lo sea.
----No dijo que se ocupaba de la disciplina del navîo?
----Se nota que usted desconoce el navîo al que me refiero.
----Le aconsejarîa que si no quiere terminar en un laberinto...
----Quê, Kosmos, que no pregunte sobre ese navîo?
----Lo que eludirîa que usted no piêrdase.
----Pero, Kosmos, tû no te has perdido y hablas de ese navîo en El bullicio en el
silencio, no?
----Precisamente porque lo conozco bien, Asonis.
----Quê le dirîas del camarote con la numeral siete?---pregunta el tîo de Kosmos.
----Dirîa, si ya de facto he dicho?
----Yo dirîa que me resultô mâgico---dice Kosmithôs.
----Ya te creo, Kosmithôs, ya te creo---dice el cazador.
----Discûlpenme el excurso, mas sin saber por cuâl motivo, debo hacerle una pre-
gunta al didâscalos filosôfico---anuncia Kosmos.
----Oîdos abiertos, escucha indefectible!! La pregunta cuâl es?
----Didâscalos, que ha sido de su acêmila, que mire que hace rato que en ella no
trêpase?
----Quê bien que me lo preguntaste, que me habîa olvidado que la tenîa, lo que y
me causa "asombro".
----Y risas de Kosmos que dice: no me extraña que la palabra asombro sâquela a
puesto, a colocaciôn un didâscalos filosôfico.
----Pero sabes una cosa?, que hablando en serio debo sacar a la mula a dar una y
vueltecita, que debe tener tedio y ella sî que no sabe quê es tener asombro.
----Age, didâscalos, age!!
----Didâscalos, me permite concomitarlo con el corcel asturiano?
----No hay problema, Kosmithôs, ninguno hay, sea de la manera que fuese o de
la magnitud que caracterîzale.
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