Entonces, y seguido a acomodarse de nuevo en el sofâ y ponerse entre
sus piernas cruzadas la cuarta parte de mi novelôn, Aspasia lee en voz alta
lo que mâs gustâbale, atraîale o resultâbale interesante. A continuaciôn de
la leer la pâgina con la numeral 1050 mîrame fijo y dice dos veces el ôno-
ma de la hija del especialista Cleobulo, o sea, Vestalia de Pêlope, nombre
que segûn ella podîa ser o el de una reina o el de una dama de la alta socie-
dad; aunque tal vez el de una filôsofa de la antigüedad de las pocas que de
hecho existieron. Mas alongando el asunto llâmale raudo la atenciôn a As-
pasia que el nombre Vestalia pudiera derivar de vestal, y que como tal Sa-
binsqui tenîa predisposiciôn por las fêminas jôvenes y al servicio de Vesta.
Empero para no dejar la cazuela destapada, la circularidad de un utensilio
abierta, Aspasia no pasa por alto la presencia en el novelôn de Cornelia y
de Rubria, dos conspicuas vestales, y de que las dos fueron preñadas por
el Kosmos como personaje en el novelôn. Sigue entonces la res con esta
pregunta que hâceme:
---Kosmos, tû no serâs ese Sabinsqui, lo que en otra dimensiôn del tiem-
po, o sea, el pasado?
Esta pregunta menos que darme pâbulo para reîrme me dio la posibili-
dad de reconocer el coeficiente de inteligencia alto de Aspasia, del que y
ya sabîa que no era tan bajo mas que ora quedê convencido de su catego-
rîa. Y entonces respôndele:
---Êsa es la res, Aspasia! Y mâs exactamente, con el personaje Sabinsqui
saquê a relucir algo de mi pasado.
--Entonces, Kosmos, y para entender el tîtulo, tu pasado, y en el silencio,
engendrô bullicio, no?
---Cratino, y dicho de otra manera, el pasado es el bullicio en el silencio.
---De quê ustedes estân hablando?
---Aristarco, es que dentro del novelôn hay una novela que se llama "El
bullicio en el silencio".
---Ah, eso, Aspasia. Ahora entiendo. Gracias!!
---Kosmos, en esta misma pâgina y consulta, el especialista Cleobulo dio
a Sabinsqui una receta de un medicamento hecho con las raîces del elêbo-
ro.
---Exacto!! Y?
---Que te pregunto: no es el elêboro una planta contra la locura? Entonces
quê quisiste decir, que Sabinsqui estaba salido de cuerda?
---Es que fîjate. En el tiempo de mi pasado estar, o tener relaciôn con una
chica muchitanto mâs joveneta que uno, considerâbase de locos, o una lo-
cura: entendiste?
---Sî, Kosmos, te puedo seguir.
---Recuerdo que desde cuasi el principio del novelôn, y cuando la voz te
despierta en el camarote con el nûmero siete, ademâs que concomitado por
Incitato, aparece la palabra elêboro.
---Incitato, el que encontrô al gato. No es de otra manera, Cratino, porque y
de facto en Bedriaco habîa una plantaciôn de elêboro.
---Kosmos, y quiên es Incitato?
---Un kûon, Aristarco.
---Un quê?
---Perro, que en lengua griega es Kûon
---Primera vez que lo oigo.
---Y acaso no nôtase que es la primera vez?
---Bueno. Kosmos, y ya que sabemos que Sabinsqui eres tû, eso de que cuan-
do era un mancebo, y en los tiempos de Vologeso...
---Aspasia, lo del salario bajo que ganaba, y la razôn de la ayuda de su tîo no
tiene nada que ver conmigo, es mâs bien un invento, mas lo que sî es cierto es
que por aquel tiempo de la susodicha majestad, la que precediô en el trono y a
Dido, mi progenitora en el novelôn, como ya saben, las gentes ganaban poqui-
tîsimo.
---Kosmos, un invento, pero justificado dada a la situaciôn de aquel pasado.
---Yo dirîa mejor que uno que encaja, pega, tiene que ver con ese tiempo.
---Sabinsqui actor, me gustô eso, Kosmos.
---Sî, Cratino, mas actor despuês de invertir una parte de la herencia dejada y
por su tîo en comprar un local para transformarlo en salôn de teatro.
---Recuerda, Aspasia, que he leîdo bastante el novelôn, mas no completo.
---Por lo mismo que te dejo saber, Cratino.
---Cratino, al sucumbir el tîo de Sabinsqui, que tambien como su padre era y
oficial de las huestes de Vologeso, Sabinsqui sigue trabajando a pesar de la
herencia dejada, y conviêrtese, por un tiempo, en actor trâgico.
---Kosmos, entonces la herencia no era muy grande, no?
---Escucha, Cratino. No trâtase especîficamente de grande o pequeña, sino
que mâs bien de la forma de ser de Sabinsqui, de cômo analizaba las cosas...
---Algo que claro estâ tiene que ver mucho contigo.
---Impepinable, Cratino.
---Escuchen, escuchen, hay alguien llamado a Kosmos.
---Kosmos, se asoma el ojo asomante al balcôn?
---Allâ va el susodicho ojo, Cratino.
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