Montag, 18. Januar 2021

La casuela de Vitelio (794)

  

     Formândose un trîo a raîz de acercarse el didâscalos filosôfico a Vercingetorix

y a Kosmos, la perîstasis recae sobre el huevo encontrado, a su vez que enriqueci-

da por la discursiva reciente de Vercingetorix. Apoderândose de la verba el didâs-

calos filosôfico, mas una forma de propiedad claramente compartida con regalada

soltura, como si fuese un adueñamiento que tiene mâs de un propietario, empieza

diciendo, a la vez que dirigiendo la mirada a Kosmos, que no parêcele casual que

la presencia del kuôn Incitato y la del felino [del taumaturgo] hubiese rellenado o

ocupado espacio dentro de lo angosto del pasadizo, debido a que de alguna mane-

ra entre aquêllos y el huevo la correlaciôn o la atingencia no queda descartada, si

no que asociada a un elemento engendrativo de categorîa oculta; pero eso sî, que

es donde radica lo quiditario del asunto, la presencia no fue fîsica sino posible por

la imago o mîmesis sostenida, precisamente, por la antorcha con su endeble alum-

brar. Es por eso, agrega, que de momento debemos olvidarnos del *Clitofôn platô-

nico, que en este caso no asperja con sus gotas de implicaciôn en la filosôfica pes-

quisa, y dar paso, mejor, a lo crîptico de otra asignatura con sus caracterîsticos so-

lapamientos.

----Câspita, didâscalos, que le quedô el discurso pimpante; pero, que allende tam-

biên sucediô, que usted me dice de la presencia de los Cercopes, que hasta uno y

de ellos quiso colarse en el bolsillo donde tenîa el huevo?---pregunta Kosmos.

----Yo creo, Kosmos, que estos Cercopes forman parte de lo crîptico de la otra y

asignatura, ya que si te fijas han actuado y han desaparecido; no son para los in-

veterados aqueos algo de sus dîas y horas, ni tan siquiera forman parte de su per-

tinente acervo, mas soy de la opiniôn que tienen un rol mâs bien lûdico que otra

cosa; son algo asî como un sîmbolo de entretenimiento que estâ y no estâ, por lo

que podrâs captar que es un sîmbolo no tan fâcil de explicar....

----Disculpe la interrupciôn, didâscalos, mas este tema de los Cercopes a mî me y

llama la atenciôn, porque me recuerdan a las diminutas criaturas de la mitologîa

celta, pero que en vez de robar golpeaban en el piso para anunciar un prôximo su-

cumbimiento.

----Yo lo que sî les puedo asegurar, pero ya desde el punto de vista, de anâlisis de

mi materia, es que a partir de un ônoma es que aparece (o es posible) la adecuada

descripciôn, no por gusto se dice en aqueo: Plên tôi oikeiôi logôi.

----Eso suena como un toque de trompeta mayûscula y de plata----amplifica Kos-

mos que pide burlonamente: pero por favor, no digan mi nombre para que yo des-

crito no sea (y risas).

----Kosmos, que si se trata de descripciones, la tuya se acerca cada vez mâs, o si

no que perfectamente encajarîa con la del zorro (satîrico) que forma parte del se-

necto Canto de los orîgenes de Taliesin.

----Vercingetorix, que pericia y malicia ûnense en una sola voz--acentûa Kosmos

volviendo a reîr.

----Katakhrêstikôs!!----afirma el didâscalos filosôfico.

----Empero el "sentido figurativo", no el impropio---clara Kosmos.

----Eureka, Kosmos!!, que avanzas por la tenencia de vocabulario aqueo.

----Yo no lo veo cuando estudia, cuândo lo hace?

----Eso no es relevante, Vercingetorix, sino mâs bien que repaso sin que nadie en-

têrese, me acarreê excurso por su presencia intempestiva a la hora de mi placente-

ra concentraciôn, aeternidad fruiciva....

----Cômo, te mofas otra vez?---indaga Vercingetorix.

----Por el oro de las retamas y la pûrpura de los brezos!!, que yo soy muy decente

para caer en tal delito...

----Ahora sî: burla doble!!---exclama el didâscalos filosôfico.

----Y risas de Kosmos.

----Se puede saber en quê ustedes estân, que no formando partido?----fisga Asonis.

----Nos es ajena esa formaciôn, pero nunca asegure nada si antes no participa--dice

el didâscalos filosôfico.

----Mondo lirondo que tal vez ni llega a fondo, participando---agrega Kosmos.

----Kosmos, que yo sî que no soy tan cenutrio como el cenutrio---dice Asonis.

----Cosas agradables para la indiferencia las que usted amplifica, Asonis.

----Cosas agradables, Kosmos?

----"Prosôpa Kharienta!!, que vivan las hellênika grammata legei!!

----Didâscalos, y las latinas quê?---pregunta el tîo de Kosmos.

----Tambiên son letras, pero que vivan menos.

----Ya lo noto que entra en ludus...

----Y quê si no?, akolouthia de un kataskopos de la sophia hermosa!

----Êsa es la res, didâscalos, êsa!!, que queda resonancia---dice Kosmos.

----Quantum satis!!, quê si no en la cuadratura de la Kosmona?

----Conditio sine qua non!!, por eso la onomê...

----Y quê sigue, la descripciôn, la hypographê?----pregunta el didâscalos filosôfi-

co.

----Y risas de Kosmos y Vercingetorix.



 













  

Keine Kommentare:

Kommentar veröffentlichen

199

         Terencio, el ônoma del cartero que dejaba las correspondencias en cada buzôn de mi edificio, fue el motivo de que acordârame en la ...