---El perfume de cerca mata!----vuelve (a)mplificar Kosmos.
----Hacîa ya un tanto que no escuchaba una de tus frases favoritas, la que claro
estâ esperaba oîr, dada la circunstancia en la que estoy podrîa faltar?
----Kosmithôs, no dice tu padre que lo que se sabe no se pregunta?----pregunta
Crotonia.
-----No sôlo dîgolo, repîtolo y sostêngolo!!----afirma Kosmos.
-----Kosmithôs, y no es una circunstancia buena, agradable y estimulante?
-----Claro que sî, cômo no!!, Jancia----responde Kosmothôs.
-----Kata touton ton kairon----suelta Kosmos.
----Cômo, quê tû has dicho?---pregunta Kosmithôs que dice: sî, ya sê lo que me
vas a decir: te explico despuês, mâs tarde.
-----Êsa es la res, êsa!
-----Kosmos, y quê tal te fue en el pasadizo?----fisga Lucila.
-----Un movimiento de tierra impidiôme llegar al final, asimismo que apagô la
antorcha, empero porto conmigo dos hallazgos.
-----Un movimiento de tierra?, pues aquî no hubo ninguno.....
----Vaya las cosas que tû encuentras: un huevo y una piedra!---afirma Kosmithôs
en lo que mira ambas.
----Y quê quiere dedicr eso que estâ escrito en la piedra?---indaga Crotonia.
----"El que no comprenda que aprenda o se calle".
----Ah mira, tuviste mâs suerte que yo, te respondieron sûbito---dice Kosmithôs.
----Pero es un huevo duro; no se rompe---dice Lucila tocândolo.
----Pues yo me callo porque no comprendo----señala Kosmithôs.
----Y quê tienes que comprender, Kosmithôs?----pregunta Jancia.
----El porquê no se rompe el huevo.
----Arrumbo mis pasos a la Kosmona: sîgueme alguien?----pregunta Kosmos.
----Yo me largo contigo, yo----dice Kosmithôs.
----Nosotras nos quedamos un rato mâs----dice Crotonia.
----Age en plural, age!!----afirma Kosmos.
(en la Kosmona y la perîstasis La ciudad de los nada ricos)
El didâscalos filosôfico refutando algunas pinceladas, las que no eran cosa
otra que el resultado o la consecuencia del noûmeno, lograba sacar de puesto o
de circulaciôn banalidades superficiales que no aportaban nada al discurso, sino
que mâs bien por precariedad de informaciôn lo que engendraban, total y defini-
tivamente, era una efîmera risa, pero como trâtase de una risa con seriedad, que
es lo mismo a decir una con peso y carâcter, tolerâbase con jovialidad y amistad
por parte de los contertulios pacîficos, asimismo que parcioneros de un lûdico y
repetido, como ya sâbese. Alguna que otra oponencia pedagôgica recayô sin di-
laciôn sobre la extensiôn ilustrativa de silogismos elîpticos, sobre la alargada co-
loridad de dos premisas provocativas, las dadoras de los entimemas mâs raros o
extraños que, a todo trance o por capricho, ocupaban el espacio que podîa relle-
nar otra cosa, siempre y cuando fuera la cosa menos entenebrecedora tanto habi-
da o por haber, ya que si de oscurecimientos se trata a vaivên [lo que ademâs de
solapado por escasa lumbre inextricable] el palabrôn ( o la verba) que de ôrdago
fecunda ingente, acontecimiento de lo perînclito de una lengua con resonancia y
de plata.
----No trâtase de "a rîo revuelto" tirar el anzuelo, sino de saberlo colocar en la y
vara que es flexible---acentûa el didâscalos filosôfico.
----Pimpante sustituciôn, didâscalos, pimpante!!---afirma el vate.
----Le agradezco su reconocimiento, vate; pero le digo una cosa, que usted sabe
que el lêgein es para mî fundamental.
----Pues le escucho con las adecuadas orejas.
----Prous tous diaphorous peristaseis artizomenoi...
---Contra, didâscalos, dêseje de excitamientos aqueos, de atiborramientos helêni-
cos no fâciles.
----Sabe usted, vate, es que la diferencia en diferentes tiempos de lo que situamos
o ponemos como letra en diferentes circunstancias, me incita a una valoraciôn de
jaez imprescindible: me entiende usted?
----No serîa mi obligaciôn entenderlo, didâscalos; si acaso, por sus palabras, tener
el motivo de una posible inspiraciôn.
----Eureka y que se la conceda Apolo!!, que llegue...
----Si de llegadas se trata, miren quiên llegô---dice Vercingetorix.
----Sin anuncio de corona por la puerta entrô un rey!---afirma Kosmos y rîe.
----Y yo quê, soy invisible?----pregunta Kosmithôs.
----Ya te vemos, entonces, no lo eres---responde Vercingetorix.
----Al fin llegaste, Nadie no te rechaza!----afirma el didâscalos filosôfico.
----Câspita, didâscalos, que nada tengo que ver con las aventuras del esposo de y
la madre de Telêmaco---mitologiza Kosmos.
----Katakhrêstikês!!
----Y risas de Kosmos.
----Y ese huevo y esa piedra de dônde proceden?---indaga el didâscalos filosôfico.
----Del pasadizo, y donde tambiên estaban el turilupino y el begardo.
----Cômo, Kosmos?, y nosotros que tenîamos, como tema, La ciudad de los nada y
ricos.
----Por el oro de las retamas y la pûrpura de los brezos!!, que lo mismo canta en y
Pompeya un fresco acariciante, que en Jatibonico un gallo con plumas pintadas.
----Y quiênes son tales, que no me habîas dicho?---pregunta Kosmithôs.
----Paso a dilucidar, explico!--afirma Kosmos.
----Que no quede en ephexein, que periclitarîan nuestras cabezas----acentûa el di-
dâscalos filosôfico.
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