Sonntag, 10. Januar 2021

La cazuela de Vitelio (788)

 

 ---El perfume de cerca mata!----vuelve (a)mplificar Kosmos.

----Hacîa ya un tanto que no escuchaba una de tus frases favoritas, la que claro

estâ esperaba oîr, dada la circunstancia en la que estoy podrîa faltar?

----Kosmithôs, no dice tu padre que lo que se sabe no se pregunta?----pregunta

Crotonia.

-----No sôlo dîgolo, repîtolo y sostêngolo!!----afirma Kosmos.

-----Kosmithôs, y no es una circunstancia buena, agradable y estimulante?

-----Claro que sî, cômo no!!, Jancia----responde Kosmothôs.

-----Kata touton ton kairon----suelta Kosmos.

----Cômo, quê tû has dicho?---pregunta Kosmithôs que dice: sî, ya sê lo que me

vas a decir: te explico despuês, mâs tarde.

-----Êsa es la res, êsa! 

-----Kosmos, y quê tal te fue en el pasadizo?----fisga Lucila.

-----Un movimiento de tierra impidiôme llegar al final, asimismo que apagô la

antorcha, empero porto conmigo dos hallazgos.

-----Un movimiento de tierra?, pues aquî no hubo ninguno.....

----Vaya las cosas que tû encuentras: un huevo y una piedra!---afirma Kosmithôs

en lo que mira ambas.

----Y quê quiere dedicr eso que estâ escrito en la piedra?---indaga Crotonia.

----"El que no comprenda que aprenda o se calle".

----Ah mira, tuviste mâs suerte que yo, te respondieron sûbito---dice Kosmithôs.

----Pero es un huevo duro; no se rompe---dice Lucila tocândolo.

----Pues yo me callo porque no comprendo----señala Kosmithôs.

----Y quê tienes que comprender, Kosmithôs?----pregunta Jancia.

----El porquê no se rompe el huevo.

----Arrumbo mis pasos a la Kosmona: sîgueme alguien?----pregunta Kosmos.

----Yo me largo contigo, yo----dice Kosmithôs.

----Nosotras nos quedamos un rato mâs----dice Crotonia.

----Age en plural, age!!----afirma Kosmos.


(en la Kosmona y la perîstasis La ciudad de los nada ricos)


       El didâscalos filosôfico refutando algunas pinceladas, las que no eran cosa 

otra que el resultado o la consecuencia del noûmeno, lograba sacar de puesto o

de circulaciôn banalidades superficiales que no aportaban nada al discurso, sino

que mâs bien por precariedad de informaciôn lo que engendraban, total y defini-

tivamente, era una efîmera risa, pero como trâtase de una risa con seriedad, que

es lo mismo a decir una con peso y carâcter, tolerâbase con jovialidad y amistad

por parte de los contertulios pacîficos, asimismo que parcioneros de un lûdico y

repetido, como ya sâbese. Alguna que otra oponencia pedagôgica recayô sin di-

laciôn sobre la extensiôn ilustrativa de silogismos elîpticos, sobre la alargada co-

loridad de dos premisas provocativas, las dadoras de los entimemas mâs raros o

extraños que, a todo trance o por capricho, ocupaban el espacio que podîa relle-

nar otra cosa, siempre y cuando fuera la cosa menos entenebrecedora tanto habi-

da o por haber, ya que si de oscurecimientos se trata a vaivên [lo que ademâs de

solapado por escasa lumbre inextricable] el palabrôn ( o la verba) que de ôrdago

fecunda ingente, acontecimiento de lo perînclito de una lengua con resonancia y

de plata.

----No trâtase de "a rîo revuelto" tirar el anzuelo, sino de saberlo colocar en la y

vara que es flexible---acentûa el didâscalos filosôfico.

----Pimpante sustituciôn, didâscalos, pimpante!!---afirma el vate.

----Le agradezco su reconocimiento, vate; pero le digo una cosa, que usted sabe

que el lêgein es para mî fundamental.

----Pues le escucho con las adecuadas orejas.

----Prous tous diaphorous peristaseis artizomenoi...

---Contra, didâscalos, dêseje de excitamientos aqueos, de atiborramientos helêni-

cos no fâciles.

----Sabe usted, vate, es que la diferencia en diferentes tiempos de lo que situamos

o ponemos como letra en diferentes circunstancias, me incita a una valoraciôn de

jaez imprescindible: me entiende usted?

----No serîa mi obligaciôn entenderlo, didâscalos; si acaso, por sus palabras, tener

el motivo de una posible inspiraciôn.

----Eureka y que se la conceda Apolo!!, que llegue...

----Si de llegadas se trata, miren quiên llegô---dice Vercingetorix.

----Sin anuncio de corona por la puerta entrô un rey!---afirma Kosmos y rîe.

----Y yo quê, soy invisible?----pregunta Kosmithôs.

----Ya te vemos, entonces, no lo eres---responde Vercingetorix.

----Al fin llegaste, Nadie no te rechaza!----afirma el didâscalos filosôfico.

----Câspita, didâscalos, que nada tengo que ver con las aventuras del esposo de y

la madre de Telêmaco---mitologiza Kosmos.

----Katakhrêstikês!!

----Y risas de Kosmos.

----Y ese huevo y esa piedra de dônde proceden?---indaga el didâscalos filosôfico.

----Del pasadizo, y donde tambiên estaban el turilupino y el begardo.

----Cômo, Kosmos?, y nosotros que tenîamos, como tema, La ciudad de los nada y

ricos.

----Por el oro de las retamas y la pûrpura de los brezos!!, que lo mismo canta en y

Pompeya un fresco acariciante, que en Jatibonico un gallo con plumas pintadas.

----Y quiênes son tales, que no me habîas dicho?---pregunta Kosmithôs.

----Paso a dilucidar, explico!--afirma Kosmos.

----Que no quede en ephexein, que periclitarîan nuestras cabezas----acentûa el di-

dâscalos filosôfico.












 



  


















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