(puerto de Bedriaco)
La mirada con fijeza de un señor desconocido ---menos que relevante el tiempo
que la sostuvo atrayente por no ser comûn----,allende que descollante su presencia
[en la zona marîtima] por alcanzar su cuerpo la altura de tres metros, instô sin duda
de ningûn tipo al controlador peonio a que hiciera una efîmera pausa y dirigîêrase a
êl, mas no antes de asegurarse de que la puerta de la garita quedô bien cerrada, ya
que no fuera a ser que algûn visitante forâneo, en posesiôn de vaya quiên (concreta-
mente) a saber cuâl intenciôn de categorîa mala, penetrara en ella para cumplir con
su telos propuesto. Y en fin, que entonces sale a puesto la siguiente pregunta:
---Señor me puede decir quiên es usted y por quê sus retinas miran como lo han he-
cho hasta ahora?
----Mi nombre es Gaye Macinas, ex amante de la concubina Konfuza y controlador
tambiên, como usted, pero en los tiempos de Vologeso.
----Asî que eso, tambiên controlador, eso explica el porquê de su mirada con cierta
persistencia sobre un mismo objetivo, algo que bien conozco y domino, y cômo no
si lo hago todos los dîas?
---Es necesaria para este trabajo, el que usted hace y yo hice, una mirada como êsa,
con firmeza, porque si no [....] bueno, usted ya sabe las consecuencias, no?
----Por ellas y debido a las mismas es que acabo de cerrar bien la puerta de la garita.
----Usted ha hecho lo correcto, lo debido, lo necesario; yo tambiên lo hice cuando y
recibîa peculio por este trabajo en los tiempos de Vologeso, mas con la posible dife-
rencia de que por aquel entonces la puerta era de hierro, no de madera...
-----Bueno, tambiên hay otra desavenencia, no sôlo la puerta.
-----Cuâl?
----Que yo no trabajo directamente para una criatura mayestâtica, aunque sea ella la
que me proporciona las monedas, sino para el capitân orcivo, el propietario y dueño
del estricto reglamento.
----El capitân orcivo?, vaya quiên!! [...] pero es igual, que no me interesa.
----Usted ha dicho que fue ex amante de la concubina Konfuza, y por quê asî menos
que clara?
----No entendiô usted bien, ya que êse es su nombre, asî se llama...
----Acabo de entender, acabo!!, y no ha vuelto a verla, no se llevan bien despuês de
la separaciôn, se odian o desdeñan?
----Si usted supiera que la tengo de vecina, o sea, cerca..
----Pero aun cerca, es buena o mala la relaciôn?
----Yo dirîa que regular, o si no que en la mitad de los dos extremos.
----A quê usted le llama extremos?
----A bueno y malo!!
----Y usted, Gaye Macinas, dônde vive?
----En el barrio de los Sigilarios, y puerta con el nûmero 458.
----Verdad que usted vive ahî, al lado de la casa de los difuntos, la sin puerta y techo?
----Ahî mismo, ahî! Konfuza me dejo por Antîmaco de Ocamitân, que vive en el 460.
----Êse es el mûsico, el tocador del crôtalo, no?
----Ese mismo!!, aunque tambiên toca el sistro, el que le agrada al polîcromo guacama-
yo: alas azules, cuerpo amarillo, pico negro y lîneas grises debajo de los ojos.
----Jamâs escuche decir que a un guacamayo le gusta ese instrumento, por lo que me y
parece extraño, raro, insôlito.
----Pues acaba de enterarse usted de que no es imposible.
----Ya puedo saber que es posible!
----Y el navîo cuândo llega, o es que ya saliô?
----Estâ por llegar, en siete minutos arriba.
----Bueno, entonces lo dejo, que sôlo vine para conocerlo, porque Antîmaco no hace y
mucho me preguntô si lo conocîa, una pregunta que me despertô el interês por conocer-
lo. Ya sabe dônde vivo, por lo que si algûn dîa desea pasar yo siempre estoy en casa, no
salgo ni me muevo mucho.
----Lo tendrê en cuenta, Gaye Macinas, sî, cômo no.
----Entonces hasta entonces.
----Hasta êl, Gaye, hasta êl!
Non plus ultra de los siete minutos arriba a puerto el navîo. El controlador peonio, co-
mo de ethos, verticalizado en su puesto y con los ôculos bien abiertos, observa detallada-
mente a cada viajero que desciende de la embarcaciôn, sin que esta vez viêrase en la obli-
gaciôn, en el ser de rigor de llamarle (a)lguno la atenciôn por la razôn (exclusiva) de por-
tar algûn tipo de arma u objeto que, por su caracterîstica; analogârase, por su filo o punta,
con el vedado entre los posibles en el reglamento del capitân orcivo. Mas si sucede una y
cosa es la siguiente; y a saber, que una dama super que emperifollada y arropada con tela
lujosa acêrcasele para preguntarle:
---Sabe usted cuâl es la direcciôn correcta a tomar para llegar al templo de Jano Quirino?
---Cômo no voy a saberla, señora, que si no lo sê yo quiên..
---Quê bien!!, pensê que me costarîa trabajo encontrarme con quien sabe lo basto para y
darme la adecuada y precisa ubicaciôn de lo que busco.
----Y por quê usted pensô eso?
----No es importante la respuesta, y no me tome por desagradable o ingrata, que sôlo es
parte de alguna inclinaciôn a la paranoia, a un fantasear que no es real.
----Entiendo, señora, entiendo! Me permite usted preguntarle una cosa?
----Pregunte usted, pregunte.
----Conoce usted al flamen del templo de Jano Quirino?
----No directamente, sino a travês de un amigo de êl, del colegio de los sacerdotes Salios,
Pempeo Noncola, y el que siempre me dijo que si necesitaba una ayuda teolôgica, en el y
acaso de que algûn dîa viniese a Bedriaco, pudiera acudir a êl exenta de algûn tipo de an-
ticipada cita o previa fecha de encuentro.
----Usted me va a disculpar por lo que le voy a decir, dirê, pero no creo que para una teo-
lôgica ayuda haga falta una cita o fecha de encuentro.
----Lo que usted crea o no es cosa suya, no cree?
----Cômo no, si es mi creencia?
----Ha dado usted la respuesta exacta! Se cree y despuês algo sucede, se cumplimenta.
----Y cuâl es su nombre, señora?
----Lacrusea, de la que abusô Tircano Cilatino, un ex novio.
----Cosas intimas que usted no tiene que decirme, que no soy investigador privado.
----Dejaron de ser întimas cosas, fueron!!
----Bueno, y respecto a la direcciôn a tomar, ve usted aquel camino que se bifurca en y
su comienzo?---pregunta el controlador peonio señalando.
----Sî lo veo!
----Entonces debe arrumbar sus pasos hacia la izquierda, y despuês de unos cuarenta me-
tros verâ una señalizaciôn de color verde que indica hacia la derecha, conductual por la y
que debe mantenerse hasta llegar al templo de Jano Quirino.
----Perfecto, y gracias por su informaciôn!
----De nada, señora Lacrusea, de nada!
Keine Kommentare:
Kommentar veröffentlichen