Donnerstag, 21. Januar 2021

La cazuela de Vitelio (797)

 (puerto de Bedriaco)

       La mirada con fijeza de un señor desconocido ---menos que relevante el tiempo 

que la sostuvo atrayente  por no ser comûn----,allende que descollante su presencia

[en la zona marîtima] por alcanzar su cuerpo la altura de tres metros, instô sin duda

de ningûn tipo al controlador peonio a que hiciera una efîmera pausa y dirigîêrase a

êl, mas no antes de asegurarse de que la puerta de la garita quedô bien cerrada, ya 

que no fuera a ser que algûn visitante forâneo, en posesiôn de vaya quiên (concreta-

mente) a saber cuâl intenciôn de categorîa mala, penetrara en ella para cumplir con

su telos propuesto. Y en fin, que entonces sale a puesto la siguiente pregunta:

---Señor me puede decir quiên es usted y por quê sus retinas miran como lo han he-

cho hasta ahora?

----Mi nombre es Gaye Macinas, ex amante de la concubina Konfuza y controlador

tambiên, como usted, pero en los tiempos de Vologeso.

----Asî que eso, tambiên controlador, eso explica el porquê de su mirada con cierta 

persistencia sobre un mismo objetivo, algo que bien conozco y domino, y cômo no

si lo hago todos los dîas?

---Es necesaria para este trabajo, el que usted hace y yo hice, una mirada como êsa,

 con firmeza, porque si no [....] bueno, usted ya sabe las consecuencias, no?

----Por ellas y debido a las mismas es que acabo de cerrar bien la puerta de la garita.

----Usted ha hecho lo correcto, lo debido, lo necesario; yo tambiên lo hice cuando y

recibîa peculio por este trabajo en los tiempos de Vologeso, mas con la posible dife-

rencia de que por aquel entonces la puerta era de hierro, no de madera...

-----Bueno, tambiên hay otra desavenencia, no sôlo la puerta.

-----Cuâl?

----Que yo no trabajo directamente para una criatura mayestâtica, aunque sea ella la

que me proporciona las monedas, sino para el capitân orcivo, el propietario y dueño

del estricto reglamento.

----El capitân orcivo?, vaya quiên!! [...] pero es igual, que no me interesa.

----Usted ha dicho que fue ex amante de la concubina Konfuza, y por quê asî menos

que clara?

----No entendiô usted bien, ya que êse es su nombre, asî se llama...

----Acabo de entender, acabo!!, y no ha vuelto a verla, no se llevan bien despuês de

la separaciôn, se odian o desdeñan?

----Si usted supiera que la tengo de vecina, o sea, cerca..

----Pero aun cerca, es buena o mala la relaciôn?

----Yo dirîa que regular, o si no que en la mitad de los dos extremos.

----A quê usted le llama extremos?

----A bueno y malo!!

----Y usted, Gaye Macinas, dônde vive?

----En el barrio de los Sigilarios, y puerta con el nûmero 458.

----Verdad que usted vive ahî, al lado de la casa de los difuntos, la sin puerta y techo?

----Ahî mismo, ahî! Konfuza me dejo por Antîmaco de Ocamitân, que vive en el 460.

----Êse es el mûsico, el tocador del crôtalo, no?

----Ese mismo!!, aunque tambiên toca el sistro, el que le agrada al polîcromo guacama-

yo: alas azules, cuerpo amarillo, pico negro y lîneas grises debajo de los ojos.

----Jamâs escuche decir que a un guacamayo le gusta ese instrumento, por lo que me y

parece extraño, raro, insôlito.

----Pues acaba de enterarse usted de que no es imposible.

----Ya puedo saber que es posible!

----Y el navîo cuândo llega, o es que ya saliô?

----Estâ por llegar, en siete minutos arriba.

----Bueno, entonces lo dejo, que sôlo vine para conocerlo, porque Antîmaco no hace y

mucho me preguntô si lo conocîa, una pregunta que me despertô el interês por conocer-

lo. Ya sabe dônde vivo, por lo que si algûn dîa desea pasar yo siempre estoy en casa, no

salgo ni me muevo mucho.

----Lo tendrê en cuenta, Gaye Macinas, sî, cômo no.

----Entonces hasta entonces.

----Hasta êl, Gaye, hasta êl!


     Non plus ultra de los siete minutos arriba a puerto el navîo. El controlador peonio, co-

mo de ethos, verticalizado en su puesto y con los ôculos bien abiertos, observa detallada-

mente a cada viajero que desciende de la embarcaciôn, sin que esta vez viêrase en la obli-

gaciôn, en el ser de rigor de llamarle (a)lguno la atenciôn por la razôn (exclusiva) de por-

tar algûn tipo de arma u objeto que, por su caracterîstica; analogârase, por su filo o punta,

con el vedado entre los posibles en el reglamento del capitân orcivo. Mas si sucede una y

cosa es la siguiente; y a saber, que una dama super que emperifollada y arropada con tela

lujosa acêrcasele para preguntarle:

---Sabe usted cuâl es la direcciôn correcta a tomar para llegar al templo de Jano Quirino?

---Cômo no voy a saberla, señora, que si no lo sê yo quiên..

---Quê bien!!, pensê que me costarîa trabajo encontrarme con quien sabe lo basto para y

darme la adecuada y precisa ubicaciôn de lo que busco.

----Y por quê usted pensô eso?

----No es importante la respuesta, y no me tome por desagradable o ingrata, que sôlo es

parte de alguna inclinaciôn a la paranoia, a un fantasear que no es real.

----Entiendo, señora, entiendo! Me permite usted preguntarle una cosa?

----Pregunte usted, pregunte.

----Conoce usted al flamen del templo de Jano Quirino?

----No directamente, sino a travês de un amigo de êl, del colegio de los sacerdotes Salios,

Pempeo Noncola, y el que siempre me dijo que si necesitaba una ayuda teolôgica, en el y

acaso de que algûn dîa viniese a Bedriaco, pudiera acudir a êl exenta de algûn tipo de an-

ticipada cita o previa fecha de encuentro.

----Usted me va a disculpar por lo que le voy a decir, dirê, pero no creo que para una teo-

lôgica ayuda haga falta una cita o fecha de encuentro.

----Lo que usted crea o no es cosa suya, no cree?

----Cômo no, si es mi creencia?

----Ha dado usted la respuesta exacta! Se cree y despuês algo sucede, se cumplimenta.

----Y cuâl es su nombre, señora?

----Lacrusea, de la que abusô Tircano Cilatino, un ex novio.

----Cosas intimas que usted no tiene que decirme, que no soy investigador privado.

----Dejaron de ser întimas cosas, fueron!!

----Bueno, y respecto a la direcciôn a tomar, ve usted aquel camino que se bifurca en y

su comienzo?---pregunta el controlador peonio señalando.

----Sî lo veo!

----Entonces debe arrumbar sus pasos hacia la izquierda, y despuês de unos cuarenta me-

tros verâ una señalizaciôn de color verde que indica hacia la derecha, conductual por la y

que debe mantenerse hasta llegar al templo de Jano Quirino.

----Perfecto, y gracias por su informaciôn!

----De nada, señora Lacrusea, de nada!









  




 











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