A ultranza de que no era otro el precio mejor, acêrcase Tublides de Malamon-
ta a Kosmos para decirle, que de acuerdo a lo dicho por su madre y en lo atinen-
te a que comprâbale todos sus arcos y flechas, algo que harîa con el propôsito de
eludir que la parte de la tribu germânica que andaba por el estrecho de España no
tuviera la posibilidad de reforzarse con sûmula de armamentos, ya habîa pensado
el costo definitivo, el que como tal lo mâs raudo posible querîa comunicârselo.
---Age, Tublides, age!!, vaya a palacio y barrûnteselo, que esta vez la guardia bâ-
tara no lo va a detener, porque ya usted es conocido---dice Kosmos.
----Verdad que sî!!, no habîa pensado en eso, ni lo tuve en cuenta.
----Quê, Tublides, se le olvidô la detenciôn la noche del âgape, del mismo dîa en
que usted llegô a Bedriaco?----pregunta el tîo de Kosmos.
----No, señor, no!!, es que concentrê tanto mi pensamiento en la cuestiôn del pe-
culio, que entonces ninguna otra cosa pasô por mi testa. Cômo usted cree que se
me puede olvidar una detenciôn como êsa?
----No tanto como creerlo, pero no es imposible, no?
----Yo no creo que sea posible olvidar algo, si acaso un recuerdo por años no que-
da fâcilmente al alcance de la memoria, pero cuando uno menos lo espera vuelve
(a)parecer.
----Câspita!!, que eso serîa una maravillosa perîstasis para engordar un discurso.
----Si no, Kosmos, que para enriquecer el alargamiento de una disertaciôn--agrega
el didâscalos filosôfico.
----Êsa es la res tambiên, didâscalos, êsa!!
----Como que sutilmente, quê si no?, costumbre que no se pierde, va preparândose
un excurso---señala el tîo de Kosmos.
----Brinco de sapo en una hoja de malanga!!
----Ah, Kosmos, rato que no oîa este epîmone con barba y blanca...
----Didâscalos, usted y su lenocinio, eso!!---afirma el tîo de Kosmos.
----Cômo que lenocinio?; ni que yo fuera, en vez de didâscalos, correveidile. Vaya
poca dikaiosynê...
----Que es imtempestiva!
----Entonces, Kosmos, es akairia.
----Quê, tengo que hablar en latîn?---pregunta el tîo de Kosmos.
----Bienvenido el excurso que se preparaba!---afirma Kosmos.
----Verdad que ustedes le sacan lasca a todo...
----Quê tû crees, Kosmos?----pregunta el didâscalos filosôfico.
----Que eso no olvîdaseme ni por años.
----Y risas de Tublides de Malamonta.
----No entiendo, Kosmos, por quê dijiste que es intempestiva la dikaiosynê, si y
siempre es oportuna y favorable. Quê, alguna vez estâ fuera de lugar?----indaga
Perrasiestes.
---Yo sôlo soy una piedra, empero el didâscalos es el rîo---responde Kosmos bur-
lonamente.
----Entonces una piedra sin peso que se deja arrastrar?
----Una piedra sin peso que se deja arrastrar, le quedô bien, Perrasiestes, bien le
quedô---dice el vate.
----Parece que no soy el ûnico que padece de lenocinio---acentûa el didâscalos.
----Saben una cosa?
----Amplifîquela, Perrasiestes, amplifîquela---pide Kosmos.
----Que lo que sî, verdaderamente se olvidan aquî son las respuestas...
----Mire para arriba que estân en el aire...
----Y no se demore que pronto llegarâ viento---añade el didâscalos filosôfico.
----Que no ha llevâdose nada sino que se llevarâ---agrega Kosmos.
----Ustedes dos juntos son perniciosos---dice Perrasiestes.
----Pasemos a la polêmica que hay otra perîstasis---puntualiza el tîo de Kosmos.
----Entonces acabôse el excurso?---fisga Kosmos.
----Hêrcules se vengô sin arrodillarse a los pies de Ônfale! Qui pro quo?
----Y yo que creîame "Humano, demasiado humano".
----Y risas del tîo de Kosmos aun ignorando a quiên alude Kosmos.
----Kosmos, no me parece que te hayas quedado cerca---considera el didâscalos.
----Lleguê a la otra hoja, didâscalos, brincando.
----Kîntlico, me acompañas a palacio?----pregunta Tublides de Malamonta.
----Sî claro!!, pero seguro que me detienen los soldados bâtaros, porque de mî no
se acuerdan.
----No los subestime, que no tienen mala memoria---dice el tîo de Kosmos.
----No me ha entendido usted correctamente, señor.
----El comprender tan sôlo ayuda a tener una idea transparente de la cosa...
----Eso ya se lo oî decir, pero a mî no me dice nada.
----La costumbre de la repeticiôn o la repeticiôn de una costumbre?
----Queda perîstasis, Kosmos, queda!!---afirma el didâscalos filosôfico.
----En fin, que nos vamos a palacio---dice Tublides de Malamonta mirando y a
Kîntlico de Kostâ.
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