Freitag, 15. Januar 2021

La cazuela de Vitelio (791)

 (en el otro sistema)

     

    Entraban en conversa los dos soldados bâtaros a la zaga de una columna de

la corte de Podacres. Uno fue el que sucumbiô en la ergâstula [de Dido] a raîz

de unas alucinaciones tenidas; otro el recientemente llegado y acuchillado por

la espalda por Flacius Ilyricus, siendo la punta que penetrô en su piel la del co-

nocido secespita, el cuchillo que por antonomasia apellîdase ritual. Si el prime-

ro no pudo eludir la imago del cuadrûpedo que tuvo que sacrificar al romperse

una pata, cual motivo del rompimiento no fue otro que la colisiôn con la ingen-

te tortuga posicionada en medio del camino; el segundo revelaba su actual res-

coldo contra su asesino, por lo que la idea tempestiva (de)jarle caer unas gotas

de algûn tôsigo mortal en una copa no quedaba descartada. Al escuchar esto di-

ce su interlocutor:

----Puedo entender el resentimiento que te acosa, pero tal idea no sirve de nada

en este sistema, el que precisamente da la oportunidad de tomar mâs a la ligera

sucesos que nos pasaron y experiencias que no fueron gratas, o si lo prefieres y

aceptas mejor ver las cosas con indiferencia, como una proyecciôn que pasa sin

hacerle ningûn caso.

---Se nota que a ti no fue al que acuchillaron, por eso hablas de ligereza y de in-

diferencia. Sabes que el dolor aûn lo siento en la espalda?

----No es que lo sientas como tal, sino que mâs bien se mantiene por estar, co-

mo una imago, grabado...

----No me digas, verdad?, vaya tonterîas que dices!!

----No puedes entenderlo porque acabas de llegar, mas verâs despuês de un ade-

cuado tiempo de estar aquî, cômo funcionan las cosas. Pero dime una cosa: has

dicho que fue por la espalda que te encajaron el secespita, no?

-----Asî fue, y?

-----Entonces cômo sabes que fue Flacius Ilyricus, como si tuvieras ojos en la y

espalda....

----Porque aquî uno se entera de todo, no hay nada que no se pueda saber, 

----Ah sî, eso es parte del funcionamiento de este sistema.

-----Y es verdad eso, de que aquî todo es posible?

-----Ni tan siquiera es una verdad, porque ni êsta ni la mentira aquî son funciona-

les o necesarias...

-----Entonces si todo es posible, no es imposible que pueda tosigar a ese Flacius

Ilyricus, no?

-----Yo no dije que fuera imposible, sino que no sirve de nada, porque cômo vas

a matar dos veces a la misma persona? Relâjate, disfruta de la calma, participa y

en otra fluencia, que es totalmente distinta a la que dejamos detrâs. Aquî ya ni y

somos soldados bâtaros, todos somos nadie, plumelas alcanzadas por un viento

indefinido.

-----Cômo que somos nadie, y acaso no estamos hablando?

-----No quiere decir que seamos alguien, sino que somos la conversa misma.

-----Quê cosas raras que dices, extrañîsimas!!

----Eso es lo que te parece, pero te puedo asegurar que no es asî, crêeme que lle-

vô ya tiempo por aquî.

----Tû lo que me creas es confusiôn, y ahora misma la duda en referencia a quiên

soy.

----Eres lo mismo que fuiste pero dentro de una transformaciôn...

----Entonces soy alguien que se transforma, no nadie, no?

----Evidentemente no acabas de entender, pero ya entenderâs, a todos lo que por 

aquî estamos nos pasô lo mismo.

----Y cuântos son, a quê nûmero asciende la suma?

----Tampoco funcionan las estadîsticas, la cantidad es igual, no ocupa espacio.

----Quê cosas que hay que oîr, quê tales!!

----Mira quiên viene hacia nosotros....

----Y cômo nos vio, si tû dices que somos nadie?

----Explîquele usted, Flacius Ilyricus, explîquele.

---Si vengo hacia ti es porque supe que habîas llegado, y entonces me dije: a este

soldado bâtaro le darê mi disculpa, sî, cômo no, claro que sî!!

----Y usted, Flacius Ilyricus tiene el descaro de pedirme disculpa? 

----No lo cojas tan a pecho, que (de)scaro no tiene nada, he ido aprendiendo râpi-

do a tener pacificidad, lo que le agradezco a mi hermano Atabân.

----Un enemigo mîo declarado hablândome en ese tono, de pacificidad?

----Fui tu enemigo, ya no; y te digo mâs: deplorable lo que hice contigo, mas tuve

que hacerlo siendo tu enemigo: siendo enemigos no se matan unos a otros?

----Pero usted no me matô en combate, sino cuando hacîa guardîa, y ademâs por

la espalda, lo que quiere decir que ni tan siquiera me dio la oportunidad de la es-

pada sacar y defenderme, agregando su acto vulgar de que en vez de abrir un hue-

co y enterrarme, me dejô tirado en la cabaña y tapado con un saco.

----Lo que es curioso es una cosa---dice el otro soldado bâtaro.

----Cuâl?

----De que tu memoria no hayas perdido, eso!

----Bueno, no me dijiste que aquî todo es posible?

----Puedo entender su resentimiento--dice Flacius Ilyricus---; pero le repito, tuve

que hacer lo que hice, no me quedô otra salida, ya que de no hacerlo cômo iba a

entrar en la cabaña?

----Y cômo usted supo lo que habîa adentro, porque eso era secreto total?

----De saberlo no lo sabîa, nunca imaginê encontrar un diamante.

----Y quê usted hizo con el diamante, lo vendio?

---Se lo regalê a Jancia, una de las âcraticas presentes en la cena de palacio, pe-

ro le confieso que habîa pensado dadivârselo a Dido.

----Y por quê cambio de idea?

----Porque me gustô Jancia y se lo di a hurtadillas por debajo de la mesa.

----Y adentro de esa cabaña habîan diamantes?---indaga el otro soldado.

----Mercancias decomisadas a Sarambo.

----Y quiên es Sarambo?

----Un tendero que cometiô el delito de violar las leyes de Dido, y como tal ex-

pulsado, ademâs, de Bedriaco.

----En fin, que lo que fue fue, que ya no es, y que siendo de otra manera yo vi-

ne a ofrecerle mi disculpa, y de que usted la acepte o no es cosa suya; de mi y

parte ya fue dada, y que prevalezca la paz, que es lo ûnico que espero como y

beneficio---dice Flacius Ilyricus que agrega: que los conflictos llegaron a buru-

jones y a lista.

-----Me cuesta aceptarla, Flacius Ilyricus, mi orgullo no es parvîfico por ser lo

que soy: soldado bâtaro.

-----Ya verâ que con el tiempo se le quitarâ tal orgullo.

-----Eso estâ por ver, porque se realice.

----Bueno, y me voy, asî que los dejo en la sombra---dice Flacius Ilyricus.

----De acuerdo, Flacius Ilyricus, y hasta la prôxima---dice el otro soldado bâ-

taro.

































 

      

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