A raîz de la explicaciôn de Kosmos, y en lo atinente a que el turilupino y el
begardo conocîan al didâscalos filosôfico, êste con toda seguridad deja saber de
forma perspicua, que jamâs habîa visto (a)quêllos, ni aun entre los asistentes o
presentes en sus clases en la colina de Apragôpolis, ûltimo sitio donde dejô sus
enseñanzas, asimismo que en el primero que, por tener cierta altura, cuasi nun-
ca era precaria la brisa, algo que de facto eludîa el tener que escuchar una suma
de querellas por motivos de calor, si no que el soportar un olorcillo nada grato y
fuerte durante el tiempo establecido para un programa didâctico. Pero allende y
de esto tambiên barruntaba, informaciôn que por relevante no debe solaparse o
por *phrônesis dejarse para mañana, que tales criaturas susodichas alêjanse de
cualesquier tipos de colectivo, prefiriendo recibir clases de forma ôntica, que es
lo mismo a decir individualmente.
Mas si algo llama la atenciôn de Temîganes de Alejandrîa no es tanto la co-
sa que tiene que ver con apoyamientos fundamentados y con preferencias educa-
tivas, sino con el hecho de que la casa del turilupino y el begardo no fuera otra y
que un pasadizo, algo que no encaja en el tablero donde descolla una inveterada
caracterîstica, la que bien acentûa la peculiaridad de vivir al raso dentro de lo an-
gosto de un pithos; lo que no impide, claro estâ, por lo menos o algo para los que
lo saben o conocen, que la disertaciôn no falte partiendo de un punto indefectible
de una teorîa: el indiferente.
Este punto removiô la reminiscencia de Asonis; o mejor dicho, dio pâbulo de
que acudiese a ella para extraer la respuesta dada por un habitante de un pithos al
que dirimiô el nudo gordiano con el filo de su espada a continuaciôn de esta pre-
gunta: Quê puedo hacer por ti? Que te quites de enfrente que me quitas el sol.
----Câspita!!, el indiferente en todo su esplendor; paradigma magno de êste que y
trâtase del Magno quien preguntô---dice Kosmos.
----Le importô lo que vaya a saber quiên quê cosa la presencia excelsa de un con-
quistador----agrega el didâscalos filosôfico.
----Si tomamos la cosa-en-sî, didâscalos, que en este caso es la presencia del con-
quistador frente a un pithos, cree usted que vêase afectada una cualidad apellida-
da intangible?----pregunta Kosmos.
----Estâs interponiendo un criterio nominalista que mâs tiene que ver con las de-
finiciones de esencias singulares, que tambiên atacan a la cosa, pero tal no es la y
cosa ahora.
-----Y no es la de ora tambiên intangible?
-----Kosmos, a rastras es la cosa?
-----A rastras dice usted, quê dice?, quê decir ya dicho!!, claro que no didâscalos,
a rastras nada!!, si acaso con desbarramiento que tiene asegurado un freno.
-----Kosmos, o filosofante o juglar: en quê quedamos?----fisga Temîganes.
----En los dos juntos a calaña de pastiche!!
----Se complica la cosa con esa mezcla!
-----Dîgame usted, Temîganes: Desde cuândo la ha escuchado fâcil?
-----Desde nunca, jamâs!
-----Entonces por quê su afirmativo?
-----Una forma (de)cir; sôlo eso...
-----Atenciôn con la contingencia, que usted mismo pônese en peligro, ademâs y
que de forma gratuita.
-----Kosmos, que Temîganes lascô de la masa con apresurado cuchillo---suelta y
Asonis.
-----Lascô de la masa con apresurado cuchillo!!, aplauso, Asonis, aplauso!!
-----Kosmos, interesante lo que dijiste con tu explicaciôn y sobre el olor que sen-
tiste de una betônica----dice Vercingetorix.
-----Quiên mejor que usted, Vercingetorix, para amplificar que es "interesante"?
-----Entre ustedes hay un vînculo, una conexiôn, una atingencia, una relaciôn co-
dificada a partir de perîstasis escandinavas---considera el didâscalos filosôfico.
(acopas llega el tîo de Kosmos, y leyendo la divisa grabada en la piedra de estea-
tita [ qui non intelligi aut discat aut taceat], atrayente ineludible o estimulante ma-
yor, sin pararse en barras dice):
-----Quantum satis, que esta inscripciôn tiene peso y resonancia.
-----Punto a la raya y que continûe la letra!---afirma Kosmos.
----Como que sospecho que uno mâs, otro epîmone----dice el didâscalos filosôfico.
----Sin vituperio de esquina o reclamo de antigüedad!---exclama Kosmos.
----Y risas del didâscalos y del tîo de Kosmos.
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