-----Empero yo amplificarîa que a partir de la katalêpsis, que me deja una aisthe-
sis, si no me invento una tesis bruño una dokesis---dice Kosmos.
-----Tû sî que eres un buen soldado del ejêrcito del verbo, un cumplidor eficiente
con la tarea nocturna de pincelar cantos; pero, que es suma y tantamente relevan-
te, pronunciaste la ûltima palabra sin acento en la letra "o"----señala el didâscalos
filosôfico.
-----Câspita, didâscalos, como unas castañuelas por su darse cuenta de la tilde fal-
tante, pero fue intencional por cuestiones del rimto; usted entiêndeme?
-----No te respondo la pregunta porque de momento me quedê bruto.
-----Y risas de Kosmos.
-----Sume superbiam quaesitam meritis!! Quid multa?
----Punto a la raya y que continûe la letra!!, claro que sî "hay que decir mâs", por-
que asumir en quê sentido?---pregûntale Kosmos a su tîo.
-----No dejas pasar una, te encanta la precisiôn semântica....
-----Que si no por costumbre o repeticiôn? Dêmen unos minutos, que me meo.
-----Menos mal que no es de la risa---suelta el didâscalos filosôfico.
Simultâneamente, y en palacio, Dido sostenîa una conversa con Rubria acomo-
dada en los pulvinares, Decîale, entre otras cosas ya repetidas, que su esposo des-
de pequeño no sôlo dedicâbase a leer unas cuantas horas diarias, sino que asimis-
mo a rellenar con comentarios y criterios el borde de las hojas; y de una manera o
forma tan original, exclusiva, especial, que leer todo lo que escribîa resultaba mâs
interesante que el propio libro, por no decir que de la cantidad de aquêllos podîa y
sacarse otro libro; que leîa muy a gusto sentado en el piso y pegado a una ventana
cuando en su fase de plenilunio el astro cândido mostraba su redondez desnuda, su
ampo seductivo, su circularidad atractiva dadora de inspiraciôn, la que aprovecha-
ba al mâximo durante el tiempo que durara, por lo que no era de extrañar, insôlito,
que al otro dîa en su cuarto lo salido de su magîn llegara a formar como un edîcu-
lo semântico, o una montaña mâgica de verba de marfil compleja, difîcil, con mil
tropiezos expresivos para un lector minûsculo, si no que laxo en el hâbito o en la
costumbre de lectura.
----Yo fui testigo, Dido, de ese leer de Kosmos cerca de la ventana y sentado en el
piso cuando habîa Luna llena, y varias veces en los trece años que estuvimos y en
la ciudad del ocio, en Apragôpolis, pero sabe usted una cosa?
----Cuâl, Rubria?
----Que dejô de hacerlo cuando naciô Kosmithôs.
----Eso no lo sabîa, nunca me lo dijo. Y por quê?
----Porque Kosmithôs sollozaba tanto, que no podîa concentrarse.
----Y quê hacîa Kosmos entonces?
-----Meterle un dedo en la boca para que dejara de sollozar.
-----Ah, entonces no me extraña la costumbre de Kosmithôs de chuparse el dedo y
pequeño de la mano izquierda.
-----Cierto, Dido, el mismo padre lo acostumbrô a eso, aunque despuês se ponîa y
bravo cuando se lo chupaba...
-----Ponerse bravo Kosmos!!, êsa fue mi lucha con êl durante mucho tiempo, por-
que se ponîa bravo por cualquier cosa; por la mînima y banal que fuese reacciona-
ba de forma brutal, por no agregar las expresiones que salîan de su boca y desagra-
dables un tanto...
(breve interrupciôn del cibiosactes que pregunta):
-----Algûn antojo que pueda satisfacer o deseo especial?
----De momento no, cibiosactes, y si de aparecer alguno le hago la correspondiente
seña----responde Dido.
----De acuerdo majestad, de acuerdo!!
----Yo le confieso, Dido, que durante estos años que ya llevô de esposa con su hijo
jamâs le he oîdo decir una expresiôn desagradable, eso no!
----Y me alegra de que sea asî, Rubria, me alegra y tanto, crêeme..
----No tengo que descreerle, Dido, claro que no, por quê no creerle?
----Ay no sê, pudiera suceder, no es imposible, aunque de pasar no serîa refutable.
-----Verdad que si no le creyese usted, Dido, no me rebatirîa?
----Yo, si acaso, Rubria, contrarrestarîa otras cosas, pero no las debidas a problemas
de creencia; rechazadas sî que son, seguro, las que perjudican o afectan a la salud y
de la corte; êsas sî que las refuto inmediatamente, sin dilaciôn alguna, sin palabras
demoradas, con atraso o demora....
-----Usted algunas veces se expresa como su hijo.
----Yo creo que, gracias a mî, Kosmos aprendiô a expresarse, aunque que por estilo
y sobreabundancia de vocabulario entre los dos exista una distancia.
-----Su hijo tiene un dominio de palabras tremendo, uno que logran tener pocos..
-----Ya sabemos el porquê, no?
-----Sî, Dido, ya lo sabemos, ya!!
-----Bueno, Rubria, dime: quê tal el trêbol de cuatro hojas, la hierbaluisa y el jazmîn
de Arabia?
----El trêbol grandîsimo, y las otras dos plantas no tan grandes, pero hermosas: quie-
re usted verlas, tiene ese deseo?
-----Sî!!, por quê no?, vamos!!
(regresando a la Kosmona)
----La micciôn cumplida y la tierra bien mojada!----afirma Kosmos.
----No hay martys que pueda asegurar eso---dice el didâscalos filosôfico.
----Quê, necesito un "testigo" que asegure mi propio miccionar?
----Y risas del didâscalos filosôfico.
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