Dienstag, 19. Januar 2021

La casuela de Vitelio (795)

 

-----Empero yo amplificarîa que a partir de la katalêpsis, que me deja una aisthe-

sis, si no me invento una tesis bruño una dokesis---dice Kosmos.

-----Tû sî que eres un buen soldado del ejêrcito del verbo, un cumplidor eficiente

con la tarea nocturna de pincelar cantos; pero, que es suma y tantamente relevan-

te, pronunciaste la ûltima palabra sin acento en la letra "o"----señala el didâscalos

filosôfico.

-----Câspita, didâscalos, como unas castañuelas por su darse cuenta de la tilde fal-

tante, pero fue intencional por cuestiones del rimto; usted entiêndeme?

-----No te respondo la pregunta porque de momento me quedê bruto.

-----Y risas de Kosmos.

-----Sume superbiam quaesitam meritis!! Quid multa?

----Punto a la raya y que continûe la letra!!, claro que sî "hay que decir mâs", por-

que asumir en quê sentido?---pregûntale Kosmos a su tîo.

-----No dejas pasar una, te encanta la precisiôn semântica....

-----Que si no por costumbre o repeticiôn? Dêmen unos minutos, que me meo.

-----Menos mal que no es de la risa---suelta el didâscalos filosôfico.


     Simultâneamente, y en palacio, Dido sostenîa una conversa con Rubria acomo-

dada en los pulvinares, Decîale, entre otras cosas ya repetidas, que su esposo des-

de pequeño no sôlo dedicâbase a leer unas cuantas horas diarias, sino que asimis-

mo a rellenar con comentarios y criterios el borde de las hojas; y de una manera o

forma tan original, exclusiva, especial, que leer todo lo que escribîa resultaba mâs

interesante que el propio libro, por no decir que de la cantidad de aquêllos podîa y 

sacarse otro libro; que leîa muy a gusto sentado en el piso y pegado a una ventana

cuando en su fase de plenilunio el astro cândido mostraba su redondez desnuda, su

ampo seductivo, su circularidad atractiva dadora de inspiraciôn, la que aprovecha-

ba al mâximo durante el tiempo que durara, por lo que no era de extrañar, insôlito,

que al otro dîa en su cuarto lo salido de su magîn llegara a formar como un edîcu-

lo semântico, o una montaña mâgica de verba de marfil compleja, difîcil, con mil

tropiezos expresivos para un lector minûsculo, si no que laxo en el hâbito o en la

costumbre de lectura.

----Yo fui testigo, Dido, de ese leer de Kosmos cerca de la ventana y sentado en el

piso cuando habîa Luna llena, y varias veces en los trece años que estuvimos y en

la ciudad del ocio, en Apragôpolis, pero sabe usted una cosa?

----Cuâl, Rubria?

----Que dejô de hacerlo cuando naciô Kosmithôs.

----Eso no lo sabîa, nunca me lo dijo. Y por quê?

----Porque Kosmithôs sollozaba tanto, que no podîa concentrarse.

----Y quê hacîa Kosmos entonces?

-----Meterle un dedo en la boca para que dejara de sollozar.

-----Ah, entonces no me extraña la costumbre de Kosmithôs de chuparse el dedo y

pequeño de la mano izquierda.

-----Cierto, Dido, el mismo padre lo acostumbrô a eso, aunque despuês se ponîa y

bravo cuando se lo chupaba...

-----Ponerse bravo Kosmos!!, êsa fue mi lucha con êl durante mucho tiempo, por-

que se ponîa bravo por cualquier cosa; por la mînima y banal que fuese reacciona-

ba de forma brutal, por no agregar las expresiones que salîan de su boca y desagra-

dables un tanto...


(breve interrupciôn del cibiosactes que pregunta):


-----Algûn antojo que pueda satisfacer o deseo especial?

----De momento no, cibiosactes, y si de aparecer alguno le hago la correspondiente

seña----responde Dido.

----De acuerdo majestad, de acuerdo!!



----Yo le confieso, Dido, que durante estos años que ya llevô de esposa con su hijo

jamâs le he oîdo decir una expresiôn desagradable, eso no!

----Y me alegra de que sea asî, Rubria, me alegra y tanto, crêeme..

----No tengo que descreerle, Dido, claro que no, por quê no creerle?

----Ay no sê, pudiera suceder, no es imposible, aunque de pasar no serîa refutable.

-----Verdad que si no le creyese usted, Dido, no me rebatirîa?

----Yo, si acaso, Rubria, contrarrestarîa otras cosas, pero no las debidas a problemas

de creencia; rechazadas sî que son, seguro, las que perjudican o afectan a la salud y

de la corte; êsas sî que las refuto inmediatamente, sin dilaciôn alguna, sin palabras

demoradas, con atraso o demora....

-----Usted algunas veces se expresa como su hijo.

----Yo creo que, gracias a mî, Kosmos aprendiô a expresarse, aunque que por estilo

y sobreabundancia de vocabulario entre los dos exista una distancia.

-----Su hijo tiene un dominio de palabras tremendo, uno que logran tener pocos..

-----Ya sabemos el porquê, no?

-----Sî, Dido, ya lo sabemos, ya!!

-----Bueno, Rubria, dime: quê tal el trêbol de cuatro hojas, la hierbaluisa y el jazmîn

de Arabia?

----El trêbol grandîsimo, y las otras dos plantas no tan grandes, pero hermosas: quie-

re usted verlas, tiene ese deseo?

-----Sî!!, por quê no?, vamos!!


(regresando a la Kosmona)


----La micciôn cumplida y la tierra bien mojada!----afirma Kosmos.

----No hay martys que pueda asegurar eso---dice el didâscalos filosôfico.

----Quê, necesito un "testigo" que asegure mi propio miccionar?

----Y risas del didâscalos filosôfico.


 














 

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