Exento de gorgorito por su seguido cantar [ a su ûltima propia verba] por mor
de una inveterada costumbre por todos bien conocida, amplifica Kosmos:
---No es tanto el sombrero de Odiseo, la piel de leôn de Heracles y la lira de Or-
feo lo garante fundamental de un asombro o de una impresiôn, cuanto la chanza
mascarada de un artîfice anonimado, como un paradigma exclusivo de una jovia-
lidad continua,
---Siento la mordida repasada del Canis side coda---dice el tîo de Kosmos.
---Suerte para los valdenses o pobres de Lyon!¨---afirma el flamen que agrega se-
guido: que esa chanza deja su correspondiente consecuencia.
---La del fastidio de testa por acarrear un pensar pôstumo a la risa?---indaga Kos-
mos.
---Pero, flamen, los valdenses?
---Didâscalos, pobres en el sentido de carencia de amplitud poêtica, porque son
seguidores....
---Pues yo no estoy de acuerdo con eso....
---Pero, Kosmos, verdad que la chanza es de un artîfice como el dicho? [...] mas-
carada sî estoy de acuerdo, por ser yo viejo testigo de que es asî----pregunta Ver-
cingetorix.
---Sin exagerar o volitivamente engordar un impulso!---afirma Kosmos que pre-
gûntale al vate: quê amplifica usted, saca a puesto o a colocaciôn?
---Yo dirîa que el artîfice lo mismo ve una serpiente en una superficie de cristal,
que el cîrculo como un âtomo de Epicureo.
---Câspita, que usted conoce muy bien al artîfice.
Simultâneamente arrumbaban sus pasos a la Kosmona Nausica y Sunev. Êsta,
y por la reminiscencia de su madre Cornelia, al atisbar la policromîa formada por
una sûmula de hojas de plantas, sin que tan coralino fuera su conocimiento de va-
riedades de ellas como el de su madre, limitândose su identificaciôn a las que eran
mâs comunes, pero mâs bien por la forma que por su tîpico olor, no pudo eludir el
impulso de salirse de la conductual para acercarse a la variedad de colores, la que
en parangôn con la del arco iris resultôle la mâs cercana de entre las posibles aho-
ra (al)cance como comparaciôn, ademâs que por agradable exenta de un capricho
o antojo de querer sustituirla; pero aquêlla, en lo atinente a que la disimilitud de y
colorido decîale no mucho, si acaso cumplîa para sus retinas una funciôn de atavîo
que hacîa mâs atrayentes superficies con determinadas caracterîsticas----de valorar
el contraste sucedîa muy pocas veces por cuestiones emotivas de feminidad-----, se
vio en la necesidad de saber algo, por lo que indefectiblemente hace la pregunta si-
guiente:
---Y tû quê sientes al acariciar la policromîa, Sunev?
---De sentir no siento nada, ya que se trata mâs bien de un recuerdo de mi madre, y
llegado ahora al ver la policromîa; uno que volviô a ser punto luminoso.
---Ah, Cornelia!! [....] cômo voy a olvidar el saber de ella sobre plantas si vivî diez
años en su casa, era cuasi una enciclopedia de sus nombres.
---Yo me erizaba al oîrla; increîble, al respecto, su mirîfica memoria.
---Te acuerdas del trêbol de cuatro hojas?
---Cômo voy a olvidarlo: lo has visto ûltimamente, estâ grandîsimo?
---Sî!!, sê que Rubria lo cuida demasido bien. Sabes que me contô no hace mucho la
esposa de Kosmos?
---No, quê?
---Que hay un escarabajo; que segûn Rubria es el mismo, muerde sus hojas desde ya
hace tiempo, desde que el trêbol era pequeño.
----Lo que no sê es cômo Rubria sabe que es el mismo y no otro.
---Sabrâ Rubria de escarabajos?
---De lo que sî sabe Rubria es (tambiên) de plantas, algo que aprendiô de mi madre.
---No estâ de mâs decir que êse es el porquê de su relaciôn con las plantas, no?
---Eso es lo que creo, sî, eso!! Bueno, seguimos rumbo hacia la Kosmona, que ten-
drâ que decirme Kosmithôs dônde escondiô el libro De la vida erôtica de los anti-
guos griegos, el que no encuentro en ninguna parte de nuestro cuarto. Sabes tû al-
go de eso, de dônde puede estar?
----Y por quê tendrîa que saberlo, si yo ni cuasi hablo con tu novio?
----Tal vez porque êl sabe que tû eres mi mejor amiga....
----Pues no sê nada; ni tan siquiera, para decirte la verdad, que ese libro existîa, y
vaya cuâl!!
---Te interesarîa algûn dîa leerlo?
---Vaya pregunta, claro que sî!!
---Ya te lo prestarê entonces, cômo no?, pero primero debo saber dônde estâ.
---Entonces, seguimos camino?
---Seguro que sî, para llegar!
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