Montag, 1. Februar 2021

La cazuela de Vitelio (808)

 

    Exento de gorgorito por su seguido cantar [ a su ûltima propia verba] por mor

de una inveterada costumbre por todos bien conocida, amplifica Kosmos:

---No es tanto el sombrero de Odiseo, la piel de leôn de Heracles y la lira de Or- 

feo lo garante fundamental de un asombro o de una impresiôn, cuanto la chanza

mascarada de un artîfice anonimado, como un paradigma exclusivo de una jovia-

lidad continua,

---Siento la mordida repasada del Canis side coda---dice el tîo de Kosmos.

---Suerte para los valdenses o pobres de Lyon!¨---afirma el flamen que agrega se-

guido: que esa chanza deja su correspondiente consecuencia.

---La del fastidio de testa por acarrear un pensar pôstumo a la risa?---indaga Kos-

mos.

---Pero, flamen, los valdenses? 

---Didâscalos, pobres en el sentido de carencia de amplitud poêtica, porque son

seguidores....

---Pues yo no estoy de acuerdo con eso....

---Pero, Kosmos, verdad que la chanza es de un artîfice como el dicho? [...] mas-

carada sî estoy de acuerdo, por ser yo viejo testigo de que es asî----pregunta Ver-

cingetorix.

---Sin exagerar o volitivamente engordar un impulso!---afirma Kosmos que pre-

gûntale al vate: quê amplifica usted, saca a puesto o a colocaciôn?

---Yo dirîa que el artîfice lo mismo ve una serpiente en una superficie de cristal,

que el cîrculo como un âtomo de Epicureo.

---Câspita, que usted conoce muy bien al artîfice.


     Simultâneamente arrumbaban sus pasos a la Kosmona Nausica y Sunev. Êsta,

y por la reminiscencia de su madre Cornelia, al atisbar la policromîa formada por

una sûmula de hojas de plantas, sin que tan coralino fuera su conocimiento de va-

riedades de ellas como el de su madre, limitândose su identificaciôn a las que eran

mâs comunes, pero mâs bien por la forma que por su tîpico olor, no pudo eludir el

impulso de salirse de la conductual para acercarse a la variedad de colores, la que

en parangôn con la del arco iris resultôle la mâs cercana de entre las posibles aho-

ra  (al)cance como comparaciôn, ademâs que por agradable exenta de un capricho

o antojo de querer sustituirla; pero aquêlla, en lo atinente a que la disimilitud de y

colorido decîale no mucho, si acaso cumplîa para sus retinas una funciôn de atavîo

que hacîa mâs atrayentes superficies con determinadas caracterîsticas----de valorar

el contraste sucedîa muy pocas veces por cuestiones emotivas de feminidad-----, se

vio en la necesidad de saber algo, por lo que indefectiblemente hace la pregunta si-

guiente:

---Y tû quê sientes al acariciar la policromîa, Sunev?

---De sentir no siento nada, ya que se trata mâs bien de un recuerdo de mi madre, y

llegado ahora al ver la policromîa; uno que volviô a ser punto luminoso.

---Ah, Cornelia!! [....] cômo voy a olvidar el saber de ella sobre plantas si vivî diez

años en su casa, era cuasi una enciclopedia de sus nombres.

---Yo me erizaba al oîrla; increîble, al respecto, su mirîfica memoria.

---Te acuerdas del trêbol de cuatro hojas?

---Cômo voy a olvidarlo: lo has visto ûltimamente, estâ grandîsimo?

---Sî!!, sê que Rubria lo cuida demasido bien. Sabes que me contô no hace mucho la

esposa de Kosmos?

---No, quê?

---Que hay un escarabajo; que segûn Rubria es el mismo, muerde sus hojas desde ya

hace tiempo, desde que el trêbol era pequeño.

----Lo que no sê es cômo Rubria sabe que es el mismo y no otro.

---Sabrâ Rubria de escarabajos?

---De lo que sî sabe Rubria es (tambiên) de plantas, algo que aprendiô de mi madre.

---No estâ de mâs decir que êse es el porquê de su relaciôn con las plantas, no?

---Eso es lo que creo, sî, eso!! Bueno, seguimos rumbo hacia la Kosmona, que ten-

drâ que decirme Kosmithôs dônde escondiô el libro De la vida erôtica de los anti-

guos griegos, el que no encuentro en ninguna parte de nuestro cuarto. Sabes tû al-

go de eso, de dônde puede estar?

----Y por quê tendrîa que saberlo, si yo ni cuasi hablo con tu novio?

----Tal vez porque êl sabe que tû eres mi mejor amiga....

----Pues no sê nada; ni tan siquiera, para decirte la verdad, que ese libro existîa, y

vaya cuâl!!

---Te interesarîa algûn dîa leerlo?

---Vaya pregunta, claro que sî!!

---Ya te lo prestarê entonces, cômo no?, pero primero debo saber dônde estâ.

---Entonces, seguimos camino?

---Seguro que sî, para llegar!




  

 



   




 

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