Donnerstag, 4. Februar 2021

La cazuela de Vitelio (811)

 (cont)


-----Me has dejado con la boca abierta, pero no para decir nada. Vaya quê lo que

cuentas----dice Nausica.

----Câspita!!, que las Correspondencias de Lolia Paulina, facilitadas a mi madre

por Zarabela, dilucidaban sobre esa cantidad de suma dinero pagada a Akalistôn,

la que guardô en una maleta---dice Kosmos que agrega: empero no aparece nada

sobre Tircano Cilatino, sino que revela que Akalistôn sabîa de confidenciales in-

formaciones de la corte de Cotisôn Alanda Coto.

----De esas Correspondencias no sabîa. Y quiên es Zarabela?---.indaga la signora

Lacrusea.

----Quiên fue!!, el mensajero privado de Lolia Paulina.

----Y quê fue de êl?

----Le cayô encima de la testa el techo de la casa con la numeral 459, la de los di-

funtos, en el barrio de los Sigilarios, debido a un movimiento de tierra que hubo...

----Ah, difuntos, en plural!!, entonces son mâs de uno,

----Y todos fueron contertulios aquî.

----Signora Lacrusea, usted conoce al lictor, que vive en Apragôpolis?--- pregunta

Sunev.

----Ni idea de quiên es! Por quê preguntas?

----Porque êl conocîa a Akalistôn de encuentros una que otra vez en la taberna.

----No no, no sê quiên es.

----Sigue siendo lo de la desapariciôn un enigma, un misterio----dice Nausica.

----Quid multa?---pregunta el tîo de Kosmos.

----Y quê mâs se puede decir, si precisamente algo es un enigma, un misterio?

----Res de la naturaleza que le baja el telôn a las cosas, flamen---dice Kosmos.

----Sus Minervam docet, Kosmos?

----Câspitâ, quê viva Cicerôn!!

----En Cuestiones acadêmicas?----pregunta el tîo de Kosmos.

----Con esa jerga me recuerdan ustedes a Pempeo Noncola---señala la signora La-

crusea.

----Y usted a Pempeo Noncola lo entendîa cuando esa jerga hablaba: se recuerda?

----No lo puedo olvidar porque no es posible...

----Entonces es imposible de que sea un recuerdo porque usted no hablaba esa jer-

ga?

----Verdad que te encanta provocar....

----Provocar, signora Lacrusea?, yo lo que ofrezco es impulso sin cobrar impuesto

y gratis---y risas de Kosmos.

----Oh, fresco!!----môfase el tîo de Kosmos.

----En quê sensus, como Kuôn o como pneuma?

----Fôrmula Kuôn-Cinosarges-Antîstenes---acentûa el didâscalos filosôfico.

----Nôtase lo embrisante de un viento antiguo!!----afirma Kosmos.

----Los excursos de ustedes son considerativos si no que rimbombantes----suelta la

signora Lacrusea.

----Por el oro de las retamas y la pûrpura de los brezos!!; que usted, signora Lacru-

sea, ha dado (dio) con uno de los recursos mâs explotados (por su repeticiôn) y mâs

indefectibles (por su relevancia) aquî en la Kosmona---destaca Kosmos.

----Sabe usted, signora Lacrusea, una cosa?, que aquî uno sabe que la empieza pero

no dônde termina la verba---clara el flamen.

---Sî, flamen, ya voy siendo testigo de eso, por lo que no me extraña que aparezcan

laberintos.

---Aquî lo mismo câsase un beodo con una cortesana en el pâis de los bienaventura-

ros, que un valdense con una carrusiana en una catedral de Lyon.

----Vaya contumelia, Kosmos---dice el flamen.

---Signora Lacrusea, desea usted conocer a Dido, que si se queda aquî va a terminar

con malestar de testa?----pregunta Sunev.

----Y se puede conocer a Dido asî por asî?

----Con nosotras sî, sin problema ninguno.

----Serîa una nueva experiencia para mî, ya que nunca he conocido una reina...

----Pues vamos, signora Lacrusea, vamos.

---No les molesta que las acompañe, que desde el ûltimo âgape en palacio no he vis-

to mâs a Dido?---pregunta el flamen.

----Claro que no, flamen, claro que no.

----No se te olvida que el libro de La vida erôtica de los antiguos griegos lo tiene mi

hermana, para que despuês no me hagas la misma pregunta de dônde estâ?---pregûn-

tale Kosmithôs a Sunev.

----Sigue haciêndote el simpâtico, que despuês no vas a tener erôtica.

----Y risas de los contertulios.

 

(soliloquio de Kosmos)

     Despuês de muchitantos años una hija que entêrase de la existencia de su madre y

un padre de la de su hija, que soy yo. Por mor de una similitud, del analôgico que en-

tra en fiesta, dos posibilidades de encuentro que engendran lo jovial, lo que en sûmula

y cantidad asocia dos inveterados sucesos con resonancia magna, no dilacionarîa en y

decir, que entre la signora Lacrusea y yo, aunque con dos policromias diferentes de un

programa subrayado, sobresale una causa que hâcenos mâs pensativos, o si no que un

porquê con letras mayûsculas; descollamiento de un motivo, ademâs, como el (ineludi-

ble) de una oriflama del toque de un viento exenta, trasladamiento por decir que por al-

go tener altura de la visiôn no escapa, siempre y cuando no estê en lontananza o en ne-

blinosos arrabales, que in casu mâs bien opônese al eyectar con claridad, que es negar

lo que ostensible invita a la reflexiôn, al avance pluralizado que con soltura aboga. En

fin y, que disertar tiene su precio, punto a la raya y que continûe la letra. 

    










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