Samstag, 20. Februar 2021

La cazuela de Vitelio ( 827)

    

       Retomando Kosmos su amplificativo d(e)l inveterado ideal con ingente reso-

nancia en la înclita Academia de tiempos impolutos, sûbito recuêrdase de la ima-

go de un morus que repetidamente aparecîa en los onîricos de un integrante de la

susodicha Academia. Este integrande, a su vez, encantâbale la cacerîa, razôn por

la cual en sus horas ociosas; o sea, en las que el repaso no constituîa una tarea re-

levante (o conspicua) a realizar ni el pensar un esfuerzo para retocar o bruñir una

sûmula de sentencias destacadas, colgâbase el arco y cogîa las flechas arrumban-

do  sus pasos hacia el bosque seleccionado en la aldea de Kôrcha. Un hemêra de-

cide comunicarle a sus compinches acadêmicos sobre tales onîricos, mas ni al ra-

so ni con el techo encima de su testa obtuvo de aquêllos una aclaraciôn verosîmil,

ya que muchitanto mâs doctos en explayarse con verborrea diamantina al entrar y

en materia el ideal inveterado,, la imago del morus pasaba entre ellos como la de

una plumela que deslîzase sobre una superficie plana por causa del empellôn que

un pneuma le da, sin vaya quiên a saber adônde llegarîa. Apremiândole entonces

una respuesta a la pregunta autohecha del porquê de tal cosa, la causante ademâs

del engorro y de mâs de una vigilia, no quedôle otro solvento que el de acudir sin

dilaciôn al ûnico taumaturgo con el que contaba la aldea de Kôrcha, Êste, y preci-

samente por el ûnico ser, habîale dedicado tanto tiempo al pertinente estudio de la

magia, que llegô a conformar una especie de sistema tan pudiente y eficaz, algo y

un tanto insôlito para aquellos tiempos con hileras de plegarias y soflamas con ar-

gumentaciones mîticas, que llovîanle los consultantes en busca del necesitado eli-

xir, de la receta ponderante al desajuste ocasionado por una caterva de anomalîas

o  de la conclusiôn definitiva a raîz de un anâlisis de la situaciôn ôntica con recie-

dumbre o soterrado garbo....

----Kosmos, que esto sî que totalmente era inesperado; ni se pensarîa como perîs-

tasis porque es parte de tu reminiscencia; pero ya que lo sacaste a puesto, saber lo

dejaste con una dilucidaciôn a tu manera,  cuâl fue la respuesta dada por ese ûnico

taumaturgo de la aldea de Kôrcha?---pregunta Temîganes de Alejandrîa.

----Câspita, Temîganes, que si usted me interrumpe, cômo va a saberlo?

----Sî, tienes razôn, pero a veces que invaden motivaciones compulsivas....


     Empero acopas aparece en la Kosmona el cazador, y dejando un atônito dice e

ipso facto:

----Ese taumaturgo de la aldea de Kôrcha soy yo, kosmos, yo mismo.

----Por el oro de las retamas y la pûrpura de los brezos!!, jamâs supe de usted que

era usted mismo el que dio la respuesta: por quê no dîjomelo en el navîo?

----Porque todo a su momento, en el instante tempestivo.

----Esto es un milagro!! Cômo usted supo, cazador, de lo que se hablaba?

----Kosmithôs, eso es una explicaciôn compleja, y como tal bastante larga, por lo y

que mejor te recomiendo que no hagas tal tipo de pregunta a quien fue taumaturgo...

----Verdaderamente impresionante!!, quedo sin palabras---dice Perrasiestes.

----Como si la palabra fuera un eco, una emisiôn que puede captarse a distancia.

----Asonis, no estâ usted muy lejos de concisos y determinados funcionamientos--y

dice el cazador.

----Para la katalêpsis, cazador, a quê debîase la mîmesis del morus en ese integran-

te de la Academia que gustâbale cazar?---fisga el tîo de Kosmos.

----A que terminarîa en morus no tanto por acadêmico, sino que por cazador.

----No me diga, verdad que ese puede ser el final de un cazador, y por quê?

----Por la concentraciôn profunda en un objetivo determinado...

----Pero usted no estâ morus, no?

----Precisamente porque nunca la tuve; ni la tendrê, porque cazo por la punterîa..

----Si usted lo dice, que caza...

----Kosmos, tengo que, ademâs, decirte otra cosa.

----Amplifîquela, cazador, amplifîquela!!

----Que Tublides de Malamonta me barruntô de nuevos sucesos en la taberna de y

de Apragôpolis.

----Câspita!!, sucediô un suceso en la ciudad del ocio?

----Sarambo, gracias al lictor, se librô de pagar una sûmula de peculio pedida gran-

de por Pandolfo Colunnecio, un tipo de venganza planificada por Anaxîmetro....

----Anaxîmetro de Apolonîa haciendo venganza?

----Asî es!!

----Y quiên ese Pandolfo?

----Kosmithôs, el nuevo jefe de la tribu germânica.

----Entonces, cazador, Tublides y Kîntlico estân en Apragôpilis; no iban al estrecho 

de España?---pregunta el tîo de Kosmos.

----Es que el navîo hace escala en la ciudad del ocio antes de llegar al estrecho...

----Ah, entonce el navîo no ha cambiado de ruta..

----Si câmbiala serîa otro milagro, êsa es la res, êsa!!, con el capitân orcivo al man-

do la perseverancia en la direcciôn o en la ruta es siempre igual---dice Kosmos.

----Pero acêrcate, Kosmos, que debo hablarte de la aldea de Kôrcha, informarte de

aquel pasado---dice el cazador.que agrega: en donde habîan una gran cantidad de y

gatos.

----Tempestivo el hablar, que le hablarê de su gato y de Incitato, los que vi en el pa-

sadizo.

----Hay cosas que simplemente suceden, mas no carecen de objetivo..

----Y punto a la raya y que continûe la letra! 

  



  



 

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