Dienstag, 16. Februar 2021

La cazuela de Vitelio (823)

 


        Antes de llegar Prixeletes a la verticalizada posiciôn de Jancia, Kosmos dî-

cele al vate:

------El deleite cupular que conduce a las auroras, el que tal vez si no en un peri-

quete, paulatinamente lo padecerâ Prixeletes.

------Invirtiendo sentido, Kosmos?, me parece que coges el ûltimo verso de la y

reciente aportaciôn poiêsica para tus cosas.

------Kalôs kaî agathôs!!, vate, Ka-lôs-kaî-a-ga-thôs...

-----No refutarê su afirmaciôn, didâscalos, con un contr(a)taque verbal---acentûa

el vate.

-----Câspita, vate!!, inversiôn a favor de la salud del logos de un sistema---suelta

Kosmos.


       Frente por frente a Jancia, Prixeletes sintiô, como una resonancia en su inte-

rior, uno de los epîmones de Kosmos (el perfume de cerca mata), mas sometiên-

dose a un autocontrol logrô el menester equilibrio, aunque ignorando totalmente

si  Jancia habîa captado, fijândose en sus ojos, alguna muestra o señal de que no 

dichamente deseaba poseerla, o el impulso revelante de algo mâs que de somera

simpatîa, empollamiento secreto que no cree en la sensatez, ya que son la puerta

los ôculos exclusiva por donde salen y entran las atingencias correspondidas, de

lo que por tanto sostiênese con certeza regalada, que lo que no entra por los ojos

no entra por ninguna otra parte; lo que no sale, que por carencia de satisfacciôn

o debilidad de suficiencia deleitosa da calaña de que no continûa un querer. En-

tonces o en fin, que pregûntale Prixeletes a Jancia:

-----Quê es lo que quieres preguntarme?

-----Que si me puedes hacer un trabajo artîstico.

-----Te refieres a una escultura?

-----Sî eso, una...

-----Y de quê tipo: de bulto redondo, bajorrelieve, busto o torso?

-----Y la cinêtica no entra en lista?----pregunta Kosmos desde lejos.

-----Me dejarâs conversar con esta criatura, Kosmos?----indaga Prixeletes.

-----Age, Prixeletes, age!!

-----Quê oîdos que tiene Kosmos, increîble!!---afirma Jancia que le pregunta y a

Prixeletes: Bueno, en realidad no sê de esos tipos, mas usted que tiene la debida

experiencia, cuâl cree que me venga mejor?

-----La de bulto redondo o la de busto; pero eso sî, por el trabajo que lleva y el y

tiempo que necesita, la segunda es mâs râpida que la primera, algo que debes sa-

ber porque determina el precio.

-----Me gustarîa una como êsa, la que estâ en medio de la mesa redonda---Jancia

dice señalando.

-----De acuerdo!!, entonces ya sê lo que quieres...

-----Y cuânto me costarîa?

-----De eso hablamos mâs tarde, ya que ademâs del tiempo, tengo que ver quê y

precio tienen acâ las cosas que necesito para hacerla.

-----Y cuândo empezamos?

-----En cuanto tenga lo que me hace falta.

-----Entonces usted me avisa, no?

-----Eso harê, Jancia, eso!! Te puedo preguntar una cosa?

-----Sî claro!, cuâl es la pregunta?

-----Tû tienes unos prismâticos?

-----Sî, Prixeletes, sî!! Y dîgame usted ahora a mî: Se sentirîa usted molesto; si, por

ejemplo, lo ven desde lejos cuando estâ bañandose?

-----Al contrario, porque si me miran algo represento para quien lo hace...

-----Ah, se nota que es usted un artista; quiero decir, que su forma de pensar es mâs

amplia, mâs abierta, menos acosada por los prejuicios habituales.

-----Pudiera ser que tengas razôn.

-----Pudiera?

-----Es que a pesar de ser artista aûn no me conoces...

-----Mire, tiene usted ahora tiempo para dar una vuelta, y de paso le explico?

-----Tiempo es lo que me sobra, Jancia. 

-----Entonces nos vamos a dar la vuelta?

-----Con gusto, cômo no?

-----Muy bien, con gusto y todo, quê bien!!

-----A quiên no le gustarîa dar una vuelta con una mujer hermosa?

-----Gracias, Prixeletes, gracias!!

-----Kosmos, no digas nada, que regreso mâs tarde----dice Prixeletes yêndose a 

dar la vuelta.

-----No me llames, que me cayo!!---afirma Kosmos.


      Sacando lascas y utilizando las partes sacadas de la masa, el didâscalos filosô-

fico aprovecha el kairos para amplificar, y respecto a la tematizaciôn que fluia con

soltura acostumbrada, que el caso de Prixeletes quedaba exento de la considerativa

de que desposêese para volver a poseer, ya que previo al suceso de que Jancia ines-

peradamente viniera a la Kosmona, Prixeletes jamâs la poseyô,  a no ser con las in-

ventivas provenientes del phântasma, lo que significarîa entrar (a)nalizar chispazos

estimulantes tanto de la dôkesis como de la aisthesis, algo asî como causa y efecto

desarrollando un potencial soterrado, o que en el mutismo cumple con una especîfi-

ca funciôn, con una pudiencia que, dada a su forma y fijeza caracterîsticas, no tan y

fâcil hâcele a un detractor embalarse con el objetivo de acentuar una crîtica, exhibir

su contrariedad sin quedar expuesto al apabullamiento de un interlocutor con desta-

cada verborrea, asimismo que por su ingenio repetido sin detrimento causado por la 

sûmula de sus edades que, con florecimiento y vigor conspicuos, convierten su fac-

tible lozanîa en âureo fundamental, algo sumamente meritable porque no fue trans-

formaciôn lograda a raîz de hallarse la pêtrea filosofal, la que serîa para un pensan-

te irresoluto una bûsqueda banal; menos que para un supersticioso un ôbice, o si no

que un declararîsimo malum futurum a partir de una gnosis solapada con pañales y

de la parte menos vista de su manceba dôkesis, suposiciôn arraigada a una tierra sin

humedad, al riso sin lo humectante que favorablemente la lluvia deja.     




 


 

Keine Kommentare:

Kommentar veröffentlichen

199

         Terencio, el ônoma del cartero que dejaba las correspondencias en cada buzôn de mi edificio, fue el motivo de que acordârame en la ...